
Por primera vez, desde que asumió Milei, tres integrantes del Gobierno nacional, Diego Santilli, ministro del Interior; Lule Menem, subsecretario de la Presidencia y Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, recibieron a una delegación riojana con los seis legisladores nacionales y el Jefe de Gabinete para hablar sobre el punto de Coparticipación que reclama la provincia.
Todos reconocieron que el encuentro fue en buenos términos, incluso la aceptación de que esos fondos corresponden a La Rioja y se pidió sean incorporados al Presupuesto nacional lo que puede llevar su tiempo.
Mientras tanto, la provincia sigue ahogada financieramente porque esos recursos siempre formaron parte de los gastos consolidados locales y que todos los gobiernos nacionales, sean del signo político que fueron, enviaron a La Rioja los dineros compensatorios, salvo con la asunción de un gobierno libertario que en diciembre de 2023 los cortó de cuajo.
El encuentro duró un par de horas y todos salieron satisfechos por el nivel de diálogo entablado, por la escucha atenta que ejerció, especialmente el ministro del Interior, Diego Santilli, que asistió supuestamente en nombre del Gobierno nacional, pero todo indica que una solución al reclamo quedará empantanada en la rígida oposición de los legisladores de LLA que representan a la provincia.
Condicionamientos
En declaraciones posteriores, dieron a entender que esos fondos no llegarán por falta de “transparencia” en la gestión y porque no se sabe “adónde van”. No quedó claro si solo quieren saber lo de la gestión de Quintela o remontarse a antes de 1988, cuando ya se enviaban.
Otro requerimiento libertario es que se cambie la matriz productiva de la provincia, inclinándose por la explotación minera, proceso que llevará no menos de 20 años. También pretenden un cargo -de hecho, les corresponde y siempre lo tuvieron las minorías-, en el Tribunal de Cuentas, que seguramente les será asignado, con la finalización de los mandatos actuales. Precisamente la Constitución provincial establece que las minorías legislativas tendrán dos cargos.
Lo anterior no fue explicitado oficialmente, como condicionamientos, pero si se comentaron durante la reunión que se realizó la semana pasada en la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación a cargo del diputado riojano Martín Menem.
Mientras tanto, se sabe que Martín Menem como Eduardo “Lule” Menem, presente en la reunión como subsecretario de la Presidencia de la Nación, conocen de primera mano porque uno es hijo y el otro sobrino y asesor del entonces senador riojano Eduardo Menem quien, en las sesiones del Congreso, cada vez que La Rioja pedía por estos fondos advertía que si no se enviaban “condenan a la provincia a ser mera pagadora de magros salarios a los empleados”.
Es ahora
En ese marco, los fondos que reclama la provincia siempre fueron esenciales, no solo para Quintela, sino en todos los anteriores para garantizar el funcionamiento de áreas clave del Estado provincial, darle previsibilidad y estabilidad financiera a la provincia, mantener un nivel adecuado de salarios, servicios esenciales y la asistencia a sectores vulnerables sin desconocer que el 80 por ciento de la población depende de un empleo estatal de modo que todo el movimiento económico de la provincia se sostiene con los recursos que distribuye el gobierno provincial. La discusión por la orientación del desarrollo provincial -como pretenden los libertarios- dependerá de los recursos naturales y lleva mucho más tiempo. Hoy la minería aparece como la panacea como lo fue en los 60 la producción agroindustrial en el Valle Antinaco-Los Colorados, la producción ganadera en Los Llanos o la Promoción Industrial en los 80.
Corresponde tener en cuenta que los fondos reclamados no fueron un beneficio ocasional para una gestión, sino un derecho reconocido por todos los gobiernos nacionales anteriores, incluido el de Mauricio Macri. También fueron reconocidos en 1988, cuando se sancionó la ley de Coparticipación vigente, que por diversos factores no incluyó fondos de Buenos Aires y La Rioja, tanto que estas pérdidas fueron reconocidas por las autoridades de la época creando una compensación para Buenos Aires y otras provincias con desventajas y para La Rioja entre otras con los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Como tienen carácter discrecional, los sucesivos gobiernos riojanos peregrinan año a año a Buenos Aires para solicitarlos.
Punto y deuda
A partir del 2017, siendo gobernador Sergio Casas, se presentó una demanda ante la Corte Suprema de Justicia para que se reconozca ese punto y que cada gobierno lo incluya en el Presupuesto nacional. La presentación surgió tras que, el entonces gobierno de Mauricio Macri los envió parcialmente.
En los dos últimos años de la gestión de Alberto Fernández, la provincia consigue incorporarlos al Presupuesto Nacional en cuotas mensuales. Sin embargo, con la asunción de Javier Milei, en diciembre del 2023 se cortaron abruptamente y al presente siguen sin ser enviados. Todas las provincias sufrieron recortes, pero La Rioja fue doblemente perjudicada por eso volvió a demandar a la Nación por la deuda de Milei.
Mucho tiene que ver la postura de fuerte oposición al modelo libertario que ejerció el peronismo riojano y las aspiraciones de los libertarios, encabezados por Martín Menem, que pretenden la gobernación en el 2027 y no hay mejor estrategia que ahogar financieramente al gobierno quintelista ¿Aparecerán mágicamente estos recursos si LLA gana la gobernación?
Incongruencias
Muchos hechos, con falta de sentido o lógica, dominan a la sociedad en general, incluso llega a nivel de los gobiernos. Suficiente con analizar lo que pasa en La Rioja. Un buen número de empleados públicos comenzó a marchar a la plaza 25 de Mayo en reclamo de un aumento y pase a planta, tienen discurso libertarios en su mayoría, aún así, desconocen que la norma libertaria es no aumentar más allá de la inflación que ronda el 2% y que la política laboral rechaza la incorporación de empleados públicos.
Tampoco se ve lógica en los anuncios de reestructuración del gobernador Quintela, tras casi dos años de recorte de recursos nacionales y poco más de un mes de renuncia de todo el gabinete. Con un discurso altisonante, en un programa periodístico porteño, anunció una supuesta reestructuración del Estado riojano para achicar gastos cuando estos ya ocurrieron y lo saben los proveedores con pagos retrasados, sin aumento salarial, no pase a planta casi una norma cada año, recorte total de ayudas en salud para quienes se atendían en otras provincias, auspicio a eventos deportivos, culturales, sociales, turísticos; cupos a médicos y pacientes de APOS y tantos más.
Frente a tamaño ajuste, es casi una nimiedad pedir que funcionarios no viajen al extranjero o reducir ministerios para ahorrar unos pocos sueldos solo para una “una señal” a la sociedad.
El déficit que tiene la provincia es la casi nula comunicación y la falta de transparencia en el uso de los recursos públicos. Mientras no se comunique cómo se gastan los recursos, las mayorías seguirán insistiendo en que lo que se recibe es suficiente cuando hasta el exsenador Menem pasó 30 años reclamándolos porque solo alcanzaban para pagar salarios.
Otra incongruencia manifiesta es la situación de los trabajadores en general. Mientras los empleados públicos que gozan de estabilidad laboral, pago de sueldos a tiempo, licencias, vacaciones y derecho a protestar en la plaza, hay otro sector, el que vive de la actividad privada expuesto a despidos; cierre de fábricas, comercios, de servicios; suspensiones laborales; vacaciones forzosas no pagas; falta de obra pública y sin ningún derecho a reclamar. Así las actividades textiles, de la construcción, del comercio, de la salud y de la vitivinicultura riojanas, entre muchas, están al borde de la quiebra y sin visos de reactivación.
Panorama laboral incierto
Si la situación de los trabajadores estatales y privados riojanos está atravesada por la incertidumbre salarial y de estabilidad, no mejor está ni estarán a nivel nacional, tras el ingreso del proyecto de Reforma Laboral al Congreso.
Aunque participaron representantes de la CGT, la central gremial anunció una movilización para el jueves 18. El gobierno pasó sus expectativas de ser aprobada antes de fin de año a enero, lo que muestra que los cuestionamientos no son menores.
El proyecto apunta a mejorar la situación del empleador reduciendo derechos a los trabajadores con el objetivo de que ante mejores condiciones legales y menos costo laboral llegarán las inversiones y se creará empleo. Las modificaciones son innumerables y en un sinfín de aspectos.
Solo, a título de evidencia, corresponde mencionar la desaparición del fuero laboral donde se dirimen lo juicios por despidos u otras causas. Con esta modificación un trabajador riojano correrá el riesgo de que su juicio quede en manos de jueces porteños -no los federales como hasta ahora-, sino de CABA que ni siquiera es una provincia.
No lo cuestionan ni los gremialistas ni los trabajadores ni los políticos sino la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional.