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Los grandes mitos del póker: verdad o ficción

El póker, tal y como suele ocurrir con todo aquello que lleva mucho tiempo acaparando la atención y mantiene un aumento constante en el número de seguidores, crea mitos y leyendas que crecen y se desarrollan, acompañándolo hasta llegar a confundir realidad con ficción. La cultura popular tiende a magnificar o a ensombrecer todo aquello que teme, no entiende o le fascina. Con el paso del tiempo, la comprensión y la participación, estos errores tienden a desaparecer, otros en cambio perduran, haciéndose más grandes y poderosos, aunque sean exagerados o directamente falsos.



Se trata de mitos que prevalecen a día de hoy incluso con las nuevas tecnologías. Para conocer de primera mano que hay de verdad o mentira en todo esto se ha escrito este artículo, aunque, para comprobarlo directamente, lo más recomendable es visitar alguna de las salas de poker online que se presentan detrás del enlace sugerido. Se trata de una plataforma de juegos muy popular entre los aficionados que permite acceder a diferentes fórmulas y variantes de este juego de cartas. Un site donde establecer contacto con otros jugadores y comprobar si, efectivamente, estos mitos y leyendas que se van a describir a continuación siguen perdurando en la comunidad de jugadores del siglo XXI.

Primer mito, el poker es todo azar

Posiblemente, esta sea la mentira más popularizada y común sobre el poker. La realidad es bien distinta, sin olvidar que, efectivamente, la suerte es un pilar de este juego, la experiencia, la habilidad y el conocimiento del juego son fundamentales para ganar las partidas. La suerte se limita a factores como el reparto de las cartas, fundamentalmente, siendo más intensa su actividad en partidas cortas y entre jugadores sin experiencia. Sin embargo, para torneos y juegos a largo plazo, la habilidad y la capacidad de ejecutar estrategias bien planificadas elevan notablemente las posibilidades de éxito. El uso de las matemáticas, el análisis de probabilidades, la lectura psicológica de los oponentes, el propio control emocional, e incluso la actitud, son valores alejados de la suerte y suman puntos para ganar cada mano.

Segundo mito, si no se farolea, no se gana

Un error que no ha formado parte de la evolución en el juego desde que se comenzó a usar el farol como fórmula para ganar partidas, ya que todavía hay mucha gente que consideran esta táctica como imprescindible para ser un buen jugador. No se puede negar que forma parte de la emoción intrínseca que conlleva el poker, sin embargo, no está considerada como una estrategia que haya que usar continuamente. No se debe cometer el error típico de novato y farolear siempre que vea una mínima oportunidad. Es una herramienta que hay que usar en contadas ocasiones de forma estratégica y selectiva. Con seguridad, si se farolea demasiado, se volverá en contra del jugador.

Tercer mito, los tells delatan las jugadas

Se conoce el concepto de tells como los gestos o guiños que tienen algunos jugadores y que pudieran ser delatores de la jugada que traen entre manos. De forma general, se piensa que estos tics o movimientos que no se controlan provienen de un estado de nerviosismo producido por una mala o buena jugada, información que puede ser utilizada por el contrario para apostar o retirarse. Sin embargo, aunque en algunos casos puede dar pistas válidas, la realidad es que entre jugadores experimentados no se dan tics o están provocados conscientemente para forzar a error al contrincante y que este crea que ha detectado un tell. Por otro lado, la gran mayoría de jugadores aficionados juegan de forma online, por lo que esta característica del poker desaparece completamente.

Cuarto mito, el éxito está de parte del profesional y siempre gana

Es posible que la primera parte de este enunciado tenga algo de razón, pero que siempre ganan es rotundamente falso. Los jugadores, por muy experimentados y profesionales que sean, pasan por malas rachas, faltas de concentración y están sometidos a la variabilidad del azar, que es inherente a las manos del crupier y al reparto de cartas, tanto inicial (hole cards) como en los siguientes pasos (flop, turn y river).

Quinto mito, el poker es un juego de hombres

Afortunadamente, esta falacia está desapareciendo de los circuitos de juego, e incluso de la cultura popular relacionada con la comunidad de jugadores. Aunque, de forma tradicional, se ha visto un juego dominado por hombres, la realidad a día de hoy es completamente diferente. Cada vez más mujeres entran a participar en los grandes torneos con éxitos rotundos, como, por ejemplo, Vanessa Selbest  y Liv Boeree, que vienen demostrando la carencia de género en el poker.

Sexto mito, para ganar, siempre manos fuertes

Los más tradicionalistas aseguran, erróneamente, que solo hay que jugar cuando se posean ases o reyes, lo que conllevaría que el jugador se retirase si no obtuviera ninguna de estas cartas. Con esta absurda estrategia, el contrincante vería claramente el tipo de juego que está ejecutando. La realidad es que hay que aprovechar las posiciones en la mesa, los patrones de apuestas, la psicología… y no solo basarse en tener o no tener cartas fuertes.