
"Murió sin saber dónde está su hijo o donde dejaron sus restos", comentó Graciela Ledo al momento de despedir a Luisa Torres de Toledo, fundadora de la filial La Rioja de Madres de Plaza de Mayo y madre de Oscar Toledo Torres detenido-desaparecido por la dictadura militar de los 70.
“Doña Pocha era compañera de mi madre, Marcela Ledo, en su lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Era muy cálida, amorosa, sencilla con mucha fortaleza, tanta que luchó por 48 años por la justicia, por el esclarecimiento de la detención y desaparición de su hijo. Murió sin conseguir justicia nunca supo adónde lo llevaron o dejaron sus restos al menos”, afirmó Graciela, hija de Marcela Ledo, una de las tres madres que junto a Pocha Toledo y Juana Gómez de Minué, fundaron la delegación riojana de Madres en 1983, pero ya venían pidiendo por sus hijos.
Desde entonces, las tres, “intensificaron su lucha con trámites judiciales, entrevistas, campañas de difusión más la participación en la marcha de los jueves, a las 20, en la plaza 25 de Mayo. Viajaban a Chilecito y otros pueblos y provincias haciendo reuniones, mostrando vídeos, folletos y libros. Contaron con el acompañamiento del Grupo de Apoyo a Madres integrado por ex presos políticos, militantes de derechos humanos y aunque buscaron sumar más madres de riojanos secuestrados en dictadura no lo lograron. Sumaron a sus reclamos, el esclarecimiento del asesinato de monseñor Angelelli, los curas y el laico Wenceslao. Siempre pidiendo juicio y castigo”.
Su profesión docente, maestra y directora de escuela, “le dio el rol de secretaria de la organización y preparaba los comunicados, los discursos y los mensajes de difusión. Era muy activa, siempre presente, salvo cuando comenzó a tener problemas de salud, tuvo algunas recaídas que limitaban su presencia, pero nunca se ausentó de la lucha ni dejó de participar cuando fue el juicio realizado en Tucumán por su hijo y otros desaparecidos, sin que se esclarezca”.
De las tres madres que fundaron la filial local, Juana Gomez de Minué murió en 1984, a los 64 años, tras una intensa búsqueda de su hijo Cesar “Tuco” Minué sin que aparezca, secuestrado de su propia casa de la ciudad Capital; ahora partió Luisa Torres de Toledo a los 98 años sin encontrar a su hijo Oscar. Sigue adelante, Marcela Ledo, 93 años, buscando justicia y a su hijo Alberto apuntalada por su hija Graciela y la militancia de los derechos humanos.