
El FMI consideró que el Gobierno argentino debe ampliar el apoyo político para aplicar reformas macroeconómicas, y a la vez insistió en el ajuste no debe recaer desproporcionadamente sobre las familias trabajadoras.
Las declaraciones fueron formuladas por la vocera del organismo, Julie Kozack, en el marco de una conferencia de prensa que ofreció en Washington.
"Como hemos dicho muchas veces en el pasado, sigue siendo fundamental trabajar para ampliar el apoyo político a la estabilización y reforma macroeconómica", dijo sobre la gestión del presidente argentino y amplio que es necesario "dar mayor prioridad a las reformas a nivel micro que puedan desbloquear barreras de entrada que puedan promover el empleo formal en el país y atraer inversión privada".
Si bien reconoció que “Todos los objetivos clave del programa se cumplieron con amplios márgenes" consideró que "el camino que le espera a la Argentina sigue siendo desafiante. Aprovechar estos primeros logros significa que las políticas tendrán que evolucionar en áreas que ya hemos discutido".
En este sentido, indicó que la entidad sigue "monitoreando la delicada situación social de Argentina y hemos estado enfatizando en la necesidad de aumentar la asistencia social para apoyar a los pobres y asegurar que la carga del ajuste no recaiga desproporcionadamente sobre las familias trabajadoras" y advirtió que resulta necesario una evaluación de los indicadores de pobreza.