
Desde un enfoque preventivo y para socializar la importancia de la salud mental, el licenciado en Psicología Matías Brígido (Matrícula 317) y la especialista en salud mental y licenciada en Trabajo social Laura Heinrich (Matrícula 604), en diálogo con Medios El Independiente, brindan un acercamiento a esta parte de la salud, desde una mirada integral, para una mejor calidad de vida y gestión de las situaciones y emociones.
En primer término, Brígido sitúa el plano contextual al mencionar la pandemia como una situación compleja para las personas y la post pandemia en un contexto socio económico bastante complicado que se fue agudizando con el correr del tiempo hasta la actualidad. “Todo ese contexto afecta nuestra salud y sobre todo a la salud mental”, refleja al mencionar que la salud mental se ve atravesada por el contexto social, económico, las relaciones personales, la incertidumbre a futuro, entre otras situaciones.
En este sentido, Heinrich señala que “el contexto social es importante dado que influye en las emociones, en las conductas, en los vínculos” y, por ende, se traduce en cómo nos mantenemos en el funcionamiento productivo en ámbitos laborales, en las relaciones familiares, de parejas, amistades. “La pandemia vino a frenarnos, y el aislamiento nos obligó a estar parados, a encontrarnos con nosotros mismos y nuestros entornos, fue un llamado a repensar lo que hacemos, somos y nos pasa y a darle lugar a las emociones. Post pandemia comenzamos a poner en palabras que existe la salud mental”.
Junto a esto, Brígido destaca que “necesitamos hablar de salud mental. Hablamos de salud integral, cuerpo y mente integrado” y como ejemplo menciona que cuando una persona enferma lo expresa físicamente y eso moviliza emocionalmente, por eso se habla de un enfoque de la salud integral. “Lo emocional nos atraviesa y repercute en nuestras conductas, en las acciones, en el ámbito laboral y en la cotidianeidad”, completa Heinrich.
El impacto de lo virtual
El acceso a la tecnología, la necesidad de educación y cuidados virtuales, la inmediatez que proporciona internet y el impacto de lo que se muestra en redes sociales, son aspectos a tener en cuenta al pensar en la salud mental. “La virtualidad atraviesa todas las edades. Niños, niñas acceden a estos espacios y es importante la educación virtual, dado que el uso del celular, las redes sociales también afectan la salud mental de niños y adolescentes”.
En este sentido, el psicólogo explica que “se generan sistemas de ansiedad y depresión en los jóvenes que ven todo el tiempo vidas ideales que no son reales” y añade que “en redes se muestra lo ideal, lo mejor, lo lindo y eso no me representa. Puedo subir una foto que refleja felicidad, pero no quiere decir que soy feliz el cien por ciento del día” y advierte que “quien consume eso, ve que todos son felices, y entra en una comparación con un mundo ideal y afecta en el estado de ánimo, comienza la ansiedad, la angustia”.
En este sentido, advierte de otra situación que alarma entre adolescentes y jóvenes: “hoy en día se ve mucho lo que es ansiedad, angustia, síntomas depresivos y consumos problemáticos que no solo es sustancias, alcohol o drogas; hoy vemos ese consumo problemático que es de celulares, de apuestas en línea”.
Por ello, la especialista en salud mental reconoce la influencia que tiene en la conformación de la personalidad de niños y niñas y adolescentes y en la integración con pares. “Hay una variedad de situaciones que influyen en la salud mental, que hay que tomar conciencia y estar educados con herramientas de psicoeducación para poder aprender a despegarnos de lo virtual y de la vida fake”, señala.
Las emociones
Por otra parte, Brígido pone de relieve la tolerancia a la frustración como algo que hay que reconocer. “La inmediatez y la tecnología nos permite conocer lo que está sucediendo al momento; pero hay situaciones que requieren de un proceso a mediano o largo plazo y cuando nos acostumbramos a la inmediatez cuesta mucho lo que requiere tiempo y ahí disminuye nuestra tolerancia a la frustración”.
En este sentido, considera fundamental que la educación emocional comience desde la infancia y atraviese todo el ciclo vital. “Eso nos va a permitir gestionar las emociones. Hemos aprendido que había emociones buenas y otras negativas o malas y, nos relacionamos con esas emociones desde la evitación. Evito lo que me pueda generar esas emociones, no empiezo a generar recursos para gestionar esas emociones. No empiezo a tener tolerancia a esas emociones, no me permito que estén. Y son emociones que no son ni buenas ni malas, son necesarias y parte de la vida. Hay que aprender a transitarlas y eso se logra con la educación emocional”.
En el otro lado, las redes sociales han permitido que se hable de salud mental y que las personas identifiquen lo que sienten y les pasa y busquen ayuda. “A través de las redes me llegan mensajes de todas las edades para psicología”, reconoce.
Cabe recordar que antes no había una visualización de la salud mental, era tomado como un estigma. “Muy pocas veces se asocia a herramientas que nos permiten mejorar la calidad de vida, ese es el objetivo de la salud mental” dice Laura Heinrich, al tiempo que reconoce que las personas llegan a los espacios de salud mental desbordados por alguna situación, derivados por profesionales, pero “no llegan para prevenir o para buscar herramientas para gestionar alguna situación”.
En ese sentido, insiste en la necesidad de “educar en los espacios sociales, a los grupos del colectivo social para que podamos reconocer que la salud mental es una herramienta de salud, que las comunidades tienen que empoderarse con herramientas para el bienestar, tener espacios saludables para poder expresar emociones y que validen esas emociones que no hay que esconderlas”. Asimismo, puntualiza en una transversalidad en todas las esferas sociales con “hijos que reciben educación emocional, padres que aprenden sobre educación, jefes que entienden sobre la implicancia de la salud mental en el trabajo, esto se replica en los distintos ámbitos, por eso hablamos de acciones colectivas”.
En este punto, Brígido da cuenta que últimamente el motivo de consulta reiterado es el estrés laboral. “Hay un alto nivel de estrés, desgaste, cansancio en relación a vínculos con compañeros de trabajo, con jefes” dice al tiempo que advierte sobre la naturalización del estrés, que no debería ser dado que tiene implicancias en la salud.
Por otra parte, relata que “cuando una persona llega a un espacio de terapia cree que “es el único” que atraviesa determinada situación difícil y que a nadie más le sucede. “Es importante resaltar que las situaciones, los momentos difíciles son propios en la vida del ser humano y que los atravesamos todos”. Como mensaje, es relevante remarcar “que esa persona no está sola, que pueda expresar lo que está sintiendo y que sepa que las situaciones son pasajeras”.
En esto, Heinrich vuelve a remarcar la importancia “si nos toca estar frente a una persona cercana que nos dice que la está pasando mal, poder escuchar, acompañar, validarlo en sus emociones, ser respetuosos del momento difícil que está atravesando”.
Cuidados
Al momento de dar recomendaciones y sugerencias, los profesionales recalcan la necesidad de cuidar “los vínculos, nuestro entorno. Las personas con las que nos relacionamos y nos sentimos cómodos son ese sostén fundamental para nuestro cuidado” y agregan “poder identificar con qué personas nos sentimos cómodos, nos cuidan, nos respetan y la importancia que nos podamos ir transformando en personas que somos cuidadosas con los demás”.
“Esa es una manera de cuidar nuestra salud en entornos y con grupos de personas a las que cuidemos y nos cuiden, que podamos hablar sin ser juzgados ni criticados, con personas que apoyen, acompañen y validen el sentir y las emociones”. A esto, añaden la importancia de aprender sobre salud mental.
Junto a esto, señalan la importancia de poder expresarse, compartir experiencias en construcciones colectivas, los lugares saludables, la buena alimentación, el movimiento, caminatas, el ejercicio físico. Todo contribuye a un cuidado integral. “la salud física, es parte del equilibrio para la salud mental”.
Taller Grupal para Entender la ansiedad
Surgen como una herramienta de enriquecimiento personal a través de espacios colectivos, con estrategias para gestionar las distintas emociones. Con temáticas adaptadas a los grupos, se dictan todos los jueves, con gran accesibilidad al espacio. Para más info sobre la comunidad en salud mental: @brigidomatias o @lic.lauraheinrich