Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Fue histórica, la movilización, de Necesidad y Urgencia en La Rioja

EDITORIAL. Tan de, Necesidad y Urgencia, fue la histórica marcha de trabajadores y sectores sociales, este miércoles 24, que La Rioja salió a la calle en pleno receso de la administración pública, feria judicial, licencias anuales y vacaciones de escuelas, empresas y fábricas.



Plazas céntricas colmadas con trabajadores que marcharon -unidos como nunca- abarrotando la Rivadavia hasta San Martín, sede de la CGT donde se pronunciaron en contra del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y el proyecto de Ley Ómnibus del gobierno nacional.

Los motivos fueron claros: “no hay crisis que justifique vender nuestra patria al gran capital; ni entregarla a los buitres de adentro ni a los de afuera; los mismos que la endeudaron ayer, ahora pretenden rematarla, desguazando un país y sometiendo a la asfixia económica a las provincias que la preceden, privatizando su patrimonio que tomó décadas construir, abriendo nuestras fronteras a la libre importación de productos y condenando a muerte a nuestra industria nacional y al desempleo a nuestros trabajadores”.

Movilización inédita con trabajadores públicos y privados, referentes de la cultura, la economía social, el deporte, jubilados, profesionales, científicos, militantes de los derechos humanos, feministas, organizaciones sociales que sostienen merenderos y comedores, centros vecinales, de la producción, de la industria, PyMes, dirigentes políticos progresistas y de izquierda, etc, etc.

Todos y más, salieron a la calle, en todo el país y en La Rioja convocados por la Confederación General del Trabajo (CGT) antes denostada, hoy prenda de unidad, por Necesidad y Urgencia.

El nuevo gobierno nacional quiere arrasar con un millar de leyes, decretos y resoluciones que organizan la vida de la sociedad. Desde una actividad productiva o industrial como exportar o fabricar algo, hasta una biblioteca popular, un deportista, un cantor y hasta un abogado o médico se vieron afectados por la fenomenal desregulación que proponen los libertarios. A eso se suma una brutal devaluación que llevó la inflación al 25 por ciento, tras la última medición del gobierno anterior de casi el 13%. Salarios licuados, precios en alza y ninguna medida, entre el millar, con mejoras en el ingreso de sectores medios y más vulnerables.

Ni qué decir del recorte de gastos a las provincias, especialmente a La Rioja en represalia a la fuerte oposición que ejerce el gobernador Quintela y los legisladores peronistas, que firmaron el dictamen rechazando la Megaley. Contraria la postura, del oficialista Martín Menem que como presidente de la Cámara de Diputados fogonea la oposición libertaria contra La Rioja.

Es cierto que, hay sectores movilizados a favor de las medidas libertarias. Unos, los más, por rechazo a las políticas sociales, culturales o económicas del peronismo en favor de la inclusión y prioridad de vulnerables; otros, los menos, parte del poder concentrado empresarial que acumula solo ganancias.

Fueron los primeros que movilizaron, primero con la policía y luego con la salud reclamando aumentos salariales, caldo de cultivo de un furibundo ataque contra la gestión quintelista, al estilo, redes sociales con insultos, agravios, estigmatizaciones, denuncias sin fundamentos o que no se concretan donde corresponde, es decir en la justicia, frases hechas, datos falsos, miradas sesgadas, etc. etc.

Esas movilizaciones, bastante nutridas, llevó a que la CGT convocara a la sede por calle San Martín y no hacia plaza 25 de Mayo para evitar reclamos al gobierno provincial y centralizar todo contra Milei y el programa económico diseñado por la derecha macrista, empresas oligopólicas y monopólicas y sectores financieros nacionales y extranjeros.

La CGT apuntó parte de sus reclamos a los legisladores, diputados y senadores nacionales, exigiéndoles que no voten en el Congreso ni el DNU ni la ley Omnibus, cuando se trate, posiblemente este martes.

En tanto, el gobierno libertario, hace ingentes gestiones para lograr su aprobación. No desestima estrategias, incluso ilegales como firmar en blanco -en horas de la madrugada- el dictamen del plenario de comisiones; presiones a gobernadores con quitarles recursos; intimidación a la población que, si no sale la ley, el ajuste será peor infundiendo miedo y temor o con hacer otro DNU.

La semana cerró con tres hechos significativos. El presidente Milei, tras el paro nacional, citó números de inflación que no condicen con la realidad. Dijo que, en diciembre fue del 54%, cuando él mismo, festejó que sea 25 por ciento y no más. Agregó que, la del gobierno anterior fue 1.250 por ciento mensual, una desmesura, con tamaña cifra el pueblo no hubiera resistido.

Segundo hecho, no desmentido, fue este jueves 25, en la reunión de gabinete de la mañana, cuando Milei dijo a los gobernadores: “los voy a dejar sin un peso, los voy a fundir a todos”. El jefe de Estado respaldó así al ministro Caputo, que había anticipado que iba a cortar partidas presupuestarias a las provincias”. Gravísima amenaza, no a los gobernadores, si a millones de argentinos.

El tercer hecho fue el anuncio de Caputo, este viernes 26 a la tarde, cuando retiró del proyecto: retenciones, jubilaciones, ganancias, blanqueo y moratoria, pero dejando el objetivo de déficit fiscal cero. Entonces, ¿adónde o a quien ajustará? Quedó flotando en el aire la amenaza de Milei:  reducir recursos a las provincias y a los municipios para llegar al déficit cero.

Otro instrumento al que apelará el Presidente, serán las facultades extraordinarias, si se aprueben y ahí, es bueno recordar que, aunque Milei sea un líder elegido democráticamente está buscando apropiarse de amplios poderes con la excusa del apoyo popular para eliminar normas e instituciones que restrinjan libertades (de reunión o protesta, por ejemplo) y de debilitar sistemas de control políticos y administrativos.