
El importante hecho que marcó un hito para la República Argentina sucedió un 19 de noviembre de 1972, donde Perón regresa de España, luego de su exilio y Balbín acepta la famosa e histórica reunión en búsqueda de unión por el país luego de ser apresado.
Tras un enfrentamiento que llevó años, ambos dirigentes partidarios debieron dejar sus disputas atrás para rescatar a la patria de la dificultad en la que se encontraba, tras la crisis en la que se envolvió el gobierno de facto y rescatar con la firma de “La Hora del Pueblo” un acuerdo para lograr elecciones “sin condiciones ni proscripciones” el mantenimiento de la democracia.
Durante este periodo y hasta concretar la famosa reunión que dejaría como recuerdo el popular “abrazo”, ambos dirigentes, cada uno desde su lugar usaron intermediarios para comunicar sus ideas y preocupaciones. No fue hasta 1970 que Jorge Daniel Paladino, militante justicialista y mano derecha de Perón, tomó la iniciativa de hablar con ambos líderes para cortar las intermediaciones entre ellos e intercambiar las angustias que ambos sentían.
Diario el Independiente, como de costumbre, no se quedó fuera de la cobertura de esta importante reunión y formó parte de los medios que inmortalizaron este hecho, como así también la corrida de reuniones que Perón en esa época concretó con muchos funcionarios y líderes políticos, es así que en la edición del 18 de noviembre de 1972 sus páginas ya se preparaban y anunciaban este particular encuentro relatando las declaraciones de los protagonistas.
De esta manera el diario replicaba: “Balbín: visitaré a Perón en nombre de la UCR”, en este marco, el referente radical destacó en su momento ante la ansiedad de los periodistas y toda la comunidad que se agolpaba en las casas de los líderes “como expresión política hemos sentado docencia de pacificación y convivencia. La Hora del Pueblo siempre tiene vigencia y en su seno hemos firmado el acta de coincidencias”.
Los referentes, hicieron referencia, como tema que se mantiene siempre vigente, a la violencia presente en las calles en los momentos de gran auge político. Referenciaron en las páginas de este medio que ellos nunca avalaron la violencia, Balbín, refería a la importancia de no mirar ni leer aquellas cosas que solo incitaban a la violencia, sino mirar “propuestas y lo que dicen y piensan los partidos políticos”.
Por su parte, según lo revela la edición de este medio, en su ejemplar del 20 de noviembre de 1972, Juan Perón expresó su intención de “servir a la institucionalización y pacificación del país trabajando con todas las expresiones políticas”. Un llamado a la reflexión, la unión y la superación de problemas en pos de un bien común, es el resultado que dio esta reunión hace 51 años.
Aun con el objetivo compartido de levantar a la república, lo cierto es que este abrazo fue de cordialidad, no se habla de una amistad naciente, sino una búsqueda de acuerdos y bien nacional, en el que a cada pregunta la respuesta era la misma, “no hubo acuerdos, ni candidaturas”, en palabras de Balbín “el señor Perón expuso su pensamiento y nosotros hemos expuesto el nuestro. Coinciden los propósitos de lograr la unión de los Argentinos sobre la base de coincidencias que puedan lograrse”.
Es este memorable día un llamado a recordar que es necesario trabajar para cerrar grietas en el país, que solo la unión de fuerzas y el amor por la patria pueden sostener, de aquellos dirigentes que, aun con distintas visiones quieren al final lo mismo, exaltar la democracia y ver a la Argentina de pie.