
14/10/22
En contacto con Radio Independiente, Vanesa Aguirre se refirió a su constante pedido de justicia por su madre, Nora Aguirre, enfermera que hace tres años falleció, al incendiarse la ambulancia en el cual viajaba, hecho que ocurrió antes de llegar a la ciudad de Olta.
Al respecto Aguirre sostuvo que una vez más salió a la calle a pedir que se acelere el proceso, que se realice el juicio y que se haga justicia por su madre.
Asimismo detalló lo sucedido: “hace tres años un vehículo oficial perteneciente al Ministerio de Salud Pública, antes de llegar a la localidadde Olta se prende fuego y mi mamá muere calcinada. Hasta el día de hoy sigo pidiendo justicia”
A lo que agregó que hay un imputado que es el chofer de la ambulancia. La causa se elevó a juicio pero el Tribunal de Crimen de Chamical lo habría vuelto a la etapa de Instrucción. “ya hace tres años que está durmiendo el expediente”, sostuvo
Y prosiguió diciendo que es muy difícil luchar contra un sistema, en este caso el sistema de salud pública que en su momento estaba comandado por la Dra. Díaz Bazán.
“Es la responsable directa de la muerte de mi madre porque no tomo las políticas públicas en su momento para tener los vehículos en condiciones. El vehículo no tenía matafuego, no tenía seguro, una puerta no se habría, por lo que las posibilidades de que mi madre salga con vida eran muy pocas, sumado a que los compañeros que salieron ilesos hicieron abandono de persona, entonces era imposible que mi mamá se salve”.
A su vez Aguirre expresó que estima que al imputado se lo va a sobreseer y que la causa va a quedar en la nada, “porque cuando vos no tenés recursos y estas luchando contra un sistema es muy difícil obtener justicia. Eso sumado a que las penas en los siniestros viales son muy bajas”.
Finalmente la hija de la víctima sostuvo que va a seguir en la búsqueda de la justicia a pesar de que no es fácil. “mi mamá salió un día de mi casa a las cuatro y media de la mañana a una capacitación con sus compañeros en un vehículo oficial y a las tres horas me la devolvieron en una bolsa de consorcio calcinada”.