Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

30/04/22

PJ La Rioja difunde pronunciamiento por el 1° de Mayo

“No existe para el Peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan” Juan D. Perón.



Sin lugar a dudas, el General Juan Domingo Perón fue el gran artífice de los principales derechos de la clase trabajadora. Desde sus comienzos en la gestión pública, su norte siempre apuntó a reivindicar al movimiento obrero y hoy a 72 años de haberse pronunciado esa frase, el PJ riojano levanta las mismas banderas y ratifica su constante lucha por el bienestar de los cientos de miles trabajadores provinciales.

Decir que para el peronismo no hay más que una clase de hombres, los que trabajan, es tan contundente como el resto de las 20 verdades peronistas. El 17 de octubre de 1950, el máximo referente del Movimiento Nacional Justicialista determinó fehacientemente con ese discurso, que su sujeto político y a quien decidió dirigir sus principales acciones, era el trabajador.

Pero nada de todo esto surge porque sí. Allá por el 27 de octubre de 1943, Perón asumía la Dirección del Departamento Nacional del Trabajo, que luego se transformaría en la mítica Secretaría de Trabajo y Previsión, desde donde surgieron las principales dignificaciones para el trabajo y la clase trabajadora.

Estuvo al frente de la Secretaría hasta el 10 de octubre de 1945, cuando renunció a todos los cargos ante las diferencias internas del gobierno que lo terminó encarcelando, provocando la ocupación de las calles por las masas de trabajadores y trabajadoras, exigiendo su liberación y constituyendo, quizá, el origen del Peronismo. En ese momento, Perón prometió no desandar el camino ganado en derechos sociales. Luego, se despidió en un emotivo discurso que dirigió a todo el pueblo argentino.

Allí detalló su lucha por los obreros del país y resaltó que antes de irse, firmó el decreto que dio origen al salario mínimo, vital y móvil. No caben dudas que Perón fue un verdadero revolucionario en materia de derechos sociales, pues gracias a su accionar el trabajador se convirtió en hombre de derecho, pasó a ser más que un asalariado. Ante la actual realidad, vale recordar algunas de sus palabras en aquel memorable discurso:

“Despojado de toda investidura, hablo hoy a mis amigos los trabajadores, expresándoles, por última vez desde esta casa, todo lo que mi corazón siente hacia ellos y todo lo que he de hacer en mi vida por su bien.

(…) Sería largo enumerar las mejoras logradas en lo que se refiere al trabajo, a la organización del trabajo, a la organización del descanso, al ordenamiento de las remuneraciones y a todo lo que concierne a la previsión social. Esta tarea realmente ciclópea se ha cumplido con este valioso antecedente: las conquistas obtenidas lo han sido con el absoluto beneplácito de la clase obrera, lo que representa un fenómeno difícil de igualar en la historia de las conquistas sociales”.

Tiempo después, el 24 de febrero de 1947, siendo ya presidente de los argentinos, Juan Domingo Perón, decidió proclamar los derechos de los trabajadores que quedaron incorporados luego a la Constitución Nacional de 1949, en su artículo 37.

“Termino de anunciar la obra más trascendente de nuestras conquistas de orientación social: los Derechos del Trabajador. Hasta ahora la legislación del trabajador argentino había descansado sobre bases y cimientos inestables e indeterminados. Una ley, no creada para constituir su basamento, había ido recibiendo agregado sobre agregado sin alcanzar a estructurar una verdadera legislación social. Hasta nuestros días no se había estabilizado en principios claros, inconvenibles e irrenunciables el derecho que los trabajadores tienen a una mejor vida y a una mejor organización del trabajo y del descanso. Entregamos hoy a los legisladores y a los juristas argentinos las bases sobre las cuales han de construir la futura legislación argentina, para fijar, de una vez por todas, como un jalón imborrable de la justicia, el derecho reconocido por el Estado de los individuos”. (Fragmento del discurso de Perón desde la terraza del Teatro Colón).

Hoy, al celebrarse un nuevo Día Internacional del Trabajo, el Partido Justicialista riojano, encabezado por su presidente Ricardo Clemente Quintela, ratifica su permanente compromiso con la doctrina del General Perón, sobre todo en lo que respecta al derecho de los trabajadores, promoviendo la permanente generación de empleo genuino y la garantía de estabilidad, condiciones salariales y estructurales, de cada obrero o empleado de la provincia. Por ello se torna inclaudicable la ejecución del plan de gobierno que contempla Pan, Techo, Trabajo, Agua, Energía, Transporte y Conectividad, como una manera de proyectar La Rioja del futuro, sin abandonar en ningún momento el eje fundamental de enaltecer a cada ciudadano a través de la búsqueda de una nueva comunidad organizada.

Desde nuestro partido, consideramos de fundamental importancia, poner de manifiesto nuevamente el Decálogo de los Derechos de los Trabajadores, impulsado por el General Perón:

Derecho al trabajo.

Derecho a una redistribución justa.

Derecho a la capacitación laboral.

Derecho a condiciones dignas de trabajo.

Derecho a la preservación de la salud.

Derecho al bienestar.

Derecho a la seguridad social.

Derecho a la protección de su familia.

Derecho al mejoramiento económico.

Derecho a la defensa de los intereses profesionales.

Estos derechos lograron democratizar el bienestar de un sector que, hasta ese momento, había sido muy bastardeado por los anteriores gobiernos. Hoy cobra nuevamente una gran relevancia, porque fue la primera vez que un gobierno decidió democratizar el bienestar y hacerlo llegar a toda la población. Estas son las cosas que marcan definitivamente a toda una sociedad, con la que el peronismo siempre demostró su inquebrantable compromiso por garantizar sus derechos. Hoy como ayer, el peronismo mantiene en alto las mismas banderas: La dignificación, la promoción y el desarrollo del trabajo para cada uno de los riojanos. ¡Feliz Día del Trabajador!