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04/01/22

Equipe Media: Combatiendo la desinformación desde la guerra

Un grupo de profesionales de la comunicación se consolidó de manera independiente bajo el nombre de Equipe Media, con el objetivo de dar a conocer la situación actual que se está viviendo en Sahara Occidental, país ocupado por Marruecos. Periodistas de todo el mundo, inclusive un joven riojano, forman parte de este equipo de prensa. Por ello, INVOX dialogó con Ahmed Brahim Ettanji, presidente de Equipe Media, periodista y activista de Derechos Humanos, y Leonardo Ricciardiello, estudiante de Licenciatura en Historia en la UNLaR trabajador de la Secretaría de Culturas de La Rioja.



Por Belén Pelliza Castellanos

El inicio

El periodismo activista encuentra su origen en las fibras más profundas de quien lo ejerce, justo allí donde nacen las ganas de aportar un granito de arena a las causas humanas y la esperanza de que su trabajo genere un cambio. Distintas son las realidades, como así también los idiomas, costumbres y culturas, pero nos une un sentimiento, que es el deseo de vivir en un mundo más justo y con igualdad de derechos.

Equipe Media, a veces citado como “Equipo Mediático”, se originó en el 2009 con la finalidad de romper el bloqueo informativo impuesto por las autoridades de ocupación marroquí en el Sahara Occidental, que es una región del norte de África, ubicada en el extremo occidental del desierto del Sahara, en cercanías al océano Atlántico. Se trata del único país árabe de habla hispana, cuyo pueblo está siendo violentado y privado de sus libertades, tanto individuales como colectivas.

“En Sahara Occidental no existen agencias de prensa ni corresponsales de medios de comunicación, es un territorio cerrado para nosotros. Incluso el acceso a la zona está prohibido para periodistas; muchos han intentado entrar y fueron expulsados por las autoridades marroquíes, por eso, nosotros hemos pensado en crear un grupo informativo que dé a conocer la situación en Sahara Occidental; sobre las violaciones de los derechos humanos y el expolio de los recursos naturales, como así también sobre la situación de los presos políticos y de las circunstancias en general que viven los Saharauis, quienes atraviesan malas condiciones por la ocupación”, explicó Ettanji.

Todo el material audiovisual se toma de manera clandestina y desde recónditos escondites para evitar llamar la atención y así resguardar su integridad. En cada uno de sus registros, se puede observar la grave situación que vive el pueblo Saharaui en el lugar que solía ser su tierra, ese espacio seguro que era su hogar.

Esa información es publicada en diversos idiomas, funcionando también como fuente informativa para medios y organizaciones internacionales.

 

Trabajar por la libertad

 

Para quienes tenemos el privilegio de poder ejercer en la profesión que amamos, nos resulta inimaginable y descabellada la idea de que, en el otro extremo del mundo, nuestro trabajo podría significar pasar el resto de nuestros días encerrados en prisión. Genera impotencia pensar que para algunas sociedades la información es un derecho, e inclusive un servicio esencial como se destacó en Pandemia, mientras que para otras es un anhelo y motivo de detención.

“Nuestro grupo está integrado por periodistas, técnicos, fotógrafos, redactores, que nos organizamos de forma clandestina. Nuestro trabajo aquí está criminalizado. Tenemos compañeros que están detenidos, algunos de ellos condenados a cadena perpetua, con 20 años de cárcel solo por el hecho de llevar una cámara e informar sobre la situación”, detalló Ahmed, y continuó: “Esos casos fueron denunciados por varios relatores especiales de la ONU y también por organizaciones de reporteros sin fronteras”.

Al principio, iniciaron como un círculo pequeño con el objetivo de informar y conseguir trabajar con organizaciones y medios de comunicación internacionales. Hoy, son 25 jóvenes profesionales de prensa trabajando en territorio ocupado, más los que se sumaron de numerosos países, que los congrega una clara postura política y sus ganas de extender a lo largo y ancho del planeta este pedido de Justicia.

“Ganar la credibilidad no es fácil, con el paso del tiempo lo hemos logrado con muchas agencias del exterior. Hoy en día estamos intentando lograr ampliar muchísimo esas relaciones y contactos para poder llevar esta causa más lejos”, remarcó el presidente de Equipe Media, refiriéndose a los objetivos fijados por el grupo. “El desafío más grande, además de no contar con una sede o espacio físico, es que estamos trabajando clandestinamente. Estamos siendo perseguidos y en muchas ocasiones hemos sido detenidos, torturados, nuestras casas están siendo vigiladas, también nuestras conexiones. Por eso, son varios los desafíos que no nos dejan trabajar tranquilamente y siempre estamos siendo amenazados por la policía”, manifestó.

¿Es posible imaginar y replantearnos la violencia que se puede sufrir, solo por el hecho de querer ejercer nuestra libertad? Tal como lo confesó Ahmed, quien nos brindó esta entrevista a larga distancia, en muchas ocasiones temió por su vida y por la de sus seres queridos, que también fueron amenazados.  Sin dudas, una de esas experiencias que marcaron un antes y un después desde que comenzó este desafío, fue el que vivió tiempo atrás, cuando quiso oficializar su compromiso con quien sería su esposa.

“Hay muchas situaciones que han definido una distinción. Me iba a casar con una compañera que es periodista y nos prohibieron hacer la boda; se presentaron las fuerzas de intervención policiales y cerraron mi casa”, recuerda con dolor, y siguió: “Estuvimos con arresto domiciliario durante 48 horas, no dejaron entrar ni salir a nadie. Nos violentaron hasta en un momento de felicidad”, resaltó.

 

Lo desconocido

 

“Es una experiencia muy fuerte y hay una ignorancia muy grande en los medios de comunicación, que no saben lo que está pasando. Por eso es muy importante romper con ese bloqueo informativo para que se vea la situación difícil que estamos viviendo”, destacó Ahmed, lo que dio pie a la experiencia de Leonardo quien, desde La Rioja, desconocía este tema pero que trabajó para interiorizarse.

“Lo que más me llamaba la atención, más allá del conflicto y lo injusto que puede parecer todo esto, fue que no se conozca. Entiendo que es en África, que nos es lejano, sin embargo conocemos más o menos de otros conflictos en el mundo pero de este no. Me impresionó mucho que haya un país que habla nuestro mismo idioma, el único país islámico de habla español; ¿por qué no sabemos de esto y sí de Palestina que está aún más lejos?”, reflexionó Ricciardiello.

Asimismo, entre las consultas de este equipo, surgió la pregunta de cómo se enteró de esta iniciativa, por lo que comentó cómo fueron sus comienzos: “Fue ponerme a investigar, solidarizarme y empatizar. Estoy totalmente de acuerdo con la causa Saharaui y con las decisiones que toman para luchar, no hay una pizca de duda en mi postura. Trato de colaborar desde la difusión, no tengo un puesto relevante del que pueda ayudar desde acá, el lugar es lejano y no puedo ir, no tengo recursos económicos para eso, pero tengo mucho interés. Hace cuatro o cinco años me enteré de esto y siempre quise colaborar a la distancia”, señaló, y agregó: “Este año, con la pandemia, llegué a Equipe Media, no los conocía de antes. Les escribí por Facebook para ayudarlos en lo que podía. Ellos ya tenían todo un sistema muy elaborado, con una estructura compuesta por gente que está en el territorio ocupado, y personas que ayudan desde el extranjero. Incluso en Argentina hay una compañera, Agustina, que apoya desde Mar del Plata. Yo me ofrecí porque hago edición de videos y diseño gráfico, así que estamos empezando a trabajar”.

Con respecto a los obstáculos, remarcó en más de una oportunidad que, en lo personal, él no cuenta con ninguno. “No hubo dificultades en mi trabajo, porque tengo todas las comodidades, estoy desde mi casa, no hay absolutamente nada difícil en lo que hago. Las dificultades las tienen allá, en territorio ocupado, toda mi solidaridad con quienes están ahí”, expresó, añadiendo: “Me parecen personas muy enriquecedoras. He tenido llamadas muy largas con Mohamed, donde él me explicó todo, me parece un muy buen hombre y enternecedor. Me conmueve ver que la gente con la que estoy hablando y que estimo mucho, está viviendo esta situación horrible”, dijo.

El cine como un aliado

Entre los trabajos más recientes y destacados de Equipe Media se encuentra el documental #SultanaLibre. En poco más de 18 minutos de video, se logró plasmar las vejaciones que sufre Sultana Haya, presidenta de la Liga Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos y en Contra del Expolio de los Recursos Naturales.

“Hicimos un documental, lo edité con material que me enviaron los chicos que están en el territorio. Dura pocos minutos, es sobre el caso de Sultana, una mujer que está presa en su casa. Sufrió abusos sexuales, tanto ella como su hermana y su madre, con quienes vive. Ella es referenta de los Derechos Humanos de los Saharaui y es un hecho que está privada de su libertad injustificadamente, sin juicio, sin nada, sencillamente la dejaron presa en su propia casa”, se explayó el joven riojano que participó activamente en este proyecto audiovisual. “Guioné y dirigí el documental con todo el registro que me mandaban. Se subió a las redes de Equipe Media y ahora está participando en un festival de Madrid, España”, indicó.

Se trata del FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara), que se lleva adelante bajo el lema de “Cine por el Pueblo Saharaui”. El mismo, utiliza el cine no solo para entretener, sino para transmitir conocimientos y empoderar a la población refugiada del Sahara Occidental, exiliada en los remotos campamentos del suroeste de Argelia desde 1975. Este  proyecto tiene dos aristas; por un lado un festival anual de cine, cultura y derechos humanos, mientras que por el otro es una escuela de cine abierta todo el año. En cada edición, se organizan en los campamentos distintas proyecciones, mesas redondas, talleres de cine y muchos otros eventos culturales donde participan cineastas, artistas, defensores de derechos humanos, y periodistas de todo el mundo, que visitan los campamentos e interactúan con la comunidad local.

Por su parte, Equipe Media se destaca por otras producciones, como “3 Stolen Cameras”, que recibió el premio a mejor cortometraje documental en el festival DOK Leipzig. Además, en 2019 ganó el Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado en Andalucía, España, y el Premio Llibertat d’expresió de la Unió de Periodistes de Valencia.

La prensa como herramienta de lucha

La frase de Rodolfo Walsh, “El periodismo es libre o es una farsa”, en este contexto, toma una resignificación muy importante. El periodismo como instrumento para combatir la desinformación y llevar las distintas realidades a cada hogar, toma una relevancia a destacar entre los recursos de lucha por la libertad.

“Se toma la decisión de hacer un periodismo activista, hay un objetivo que es difundir todos los atropellos que sufren los saharauis. Acá es periodismo militante pero totalmente reconocido, no hay ningún miedo en decirlo porque es un espacio más de lucha”, destacó Leonardo como reflexión final, a lo que sumó Ahmed: “El periodismo es informar y enseñar la realidad, siempre del lado de las personas y los derechos humanos”, culminó.