
04/01/22
Cuando va a comenzar un nuevo año todo son buenos propósitos. Para que lleguen a buen término, también es necesario dejar atrás actitudes y pensamientos que pueden ser un lastre.
Cuando falta poco para iniciar el nuevo año algunos reflexionan sobre aquellas experiencias que tuvieron los últimos doce meses: logros, fracasos y también aquellas cosas que se prometieron cumplir y no hicieron. ¿Has hecho esto alguna vez?
Para muchos, la hora 00 de un 1 de enero llega como la oportunidad para empezar de nuevo y luchar por aquello que este no pudo ser; sin embargo, antes de hacer planes o volver a lanzar promesas, es mejor empezar a despedirse de esas cosas que se interponen en muchos aspectos de la vida.
No se trata de esperar que las cosas pasen por arte de magia.
Los cambios deben empezar por la actitud y las decisiones propias. Es momento de tomar decisiones.
Pensamientos negativos… ¡FUERA! (aplicable a toda ocasión)
Los pensamientos negativos pueden ser el resultado de muchos momentos que, al final, solo alimentaron la inseguridad. Pero… ¿En verdad crees que vale la pena dejarse llevar por eso? Si es así, deberías reflexionar al respecto.
La negatividad no es saludable para la vida. De hecho, con frecuencia se puede convertir en un gran obstáculo para realizar muchas cosas en el año nuevo.
Si tenes dificultades para gestionar los pensamientos negativos, te recomendamos que aproveches los recursos que te brinda la consulta psicológica. Esta te ayudará a identificar puntos clave, gestionar mejor tu negatividad, complementando tus propios recursos con algunas herramientas adicionales.
Necesidad de ser aceptado
Todas las personas en algunos momentos de nuestra vida tenemos la necesidad de aprobación. Sin embargo, esto no debe ser una razón para hacer todas y cada una de nuestras cosas en función de agradar, complacer y ganar la aprobación de los demás. ¡ALERTA! Esto no es saludable. Tampoco lo es dejar de lado nuestros sueños en pro de cumplir con las expectativas de otros.
En ocasiones, los demás son el obstáculo para alcanzar el éxito, pues algunos están para hacerte ver siempre el lado negativo. Pero tú recuerda que eres capaz de tomar tus propias decisiones y no necesitas de la opinión de nadie para hacer eso que deseas.
Orgullo, tiempo para decirle ¡adiós!
¿Por orgullo has dejado una buena relación de lado, como una amistad o una relación familiar? ¿De verdad has logrado algo bueno con ello?
Aunque en ocasiones parezca que el orgullo es un salvavidas en algunas situaciones, no lo es. Con frecuencia, confundimos dignidad con orgullo.
Hacer a un lado el orgullo, y tratar de solucionar las diferencias con esa persona con la que tuvimos un roce o una discusión es importante para que ambas partes puedan cerrar una etapa y pasar a una siguiente, de la mejor manera posible.
Al momento de sentarse a conversar para limar asperezas, es importante hacerlo desde la calma y el respeto. Sin señalar, criticar ni recriminar de buenas a primeras, sino exponiendo lo que incomoda, lo que se sintió y pensó en ese momento, y proponer soluciones que puedan conducir a un mejor punto en la relación.
Promesas sin cumplir
Si te hiciste la promesa de que ibas a levantarte más temprano para aprovechar mejor los días o simplemente te prometiste hacer más ejercicio entre semana y no lo cumpliste, no te agobies, podes renovar esa promesa y no está mal.
Es importante que, cuando te hagas una promesa, intentes cumplirla en la medida de lo posible. Simplemente por tu propio bienestar. Puedes ser flexible a lo largo del camino, pero lo más importante es la constancia.
¿Este año no llegaste a cumplir una de tus promesas? No te lamentes ni sufras por ello, sino trata de idear una estrategia que te permita conseguirlo este año nuevo, si aún te interesa. Puedes diseñar una “hoja de ruta” para conseguirlo, que te ayude a alcanzar objetivos cortos por fases, y así facilitar el logro del objetivo principal.
Momentos de dolor y sufrimiento
Pasar por situaciones de sufrimiento y dolor es inevitable a lo largo de la vida y más aún cuando las cosas no salieron bien para nosotros. Sin embargo, pueden aportar aprendizajes valiosos para ayudarnos a desarrollar nuestras fortalezas.
Perdónate y perdona a aquellos que te causaron dolor. No te aferres a lo negativo, porque no solo no suma; sino que tampoco te va a ayudar a disfrutar de lo nuevo que ya está llegando a tu vida.
Inhala, exhala, deja ir… y da un paso adelante hacia un lugar mejor, de lucidez y calma.
Personas que ya no desean estar
Es normal que durante el año algunas personas hayan tomado la decisión de alejarse de tu vida. Los motivos ahora no importan. Lo que más relevancia debe cobrar es que eso no debe convertirse en un obstáculo o motivo de inseguridad.
Si alguien no desea estar a tu lado, lo mejor es dejarlo ir.
A partir de ahora, enfoca tus sentimientos y tiempo en ti mismo, y en aquellas que están ahí contigo.
Esperar a algo, alguien o -algo de alguien-
Esperar a alguien, ya sea por amor, por amistad o por otro tipo de compromiso, es una pérdida de tiempo. Nunca sabes si esa persona de verdad está tan dispuesta como tú o si ese algo va a llegar sin un mínimo esfuerzo.
Líbrate de esto y empieza a comprobar que, cuando no esperas, hay más oportunidades para ser feliz y crecer como persona. Y te quitas esa ansiedad de encima.
Creer que todo es competencia
Querer sobresalir no está mal. Sin embargo, no todo en la vida es competencia. En ocasiones tener este pensamiento puede dar lugar a la frustración y otras emociones negativas que, al final, lo único que ocasionarán es infelicidad.
Debes aprender a controlar ese sentimiento de querer ser superior en todo. Date cuenta que no siempre puede ser así y los demás también quieren tener la oportunidad de destacar.
Si es así, empieza a liberarte de todo esto como último reto para el año que acaba.
Actitud y pensamientos positivos, es la mejor forma de recibir los próximos 365 días de tu vida, única e irrepetible. La decisión está en tus manos. ¡Adelante!