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28/12/21

Tinkunaco. ¿Simple recuerdo ó desafío para convertirlo en realidad?

Con motivo de una nueva celebración del Tinkunaco, Medios El Independiente buscó la palabra de Juan Aurelio 'Alilo' Ortiz, autor del Libro 'Tinkunaco Riojano'. La primera versión data de 1987, la segunda de 1994 y la tercera y última pertenece al año 2003, según avanzaba su investigación sobre la temática.



Acerca del comportamiento de los nativos ante la llegada de los españoles, el historiador explicó: "sentían la presión. Estaban inquietos por saber quiénes eran los españoles, quienes se presentaban de manera prepotente. El diaguita, prudentemente, fue estudiando para dónde iba la cosa. En 1593 se plantaron e hicieron una rejuntada de diaguitas de toda la zona, porque no vivían como nosotros en poblados, sino en caseríos. Hubo una gran juntada en la puerta de la Quebrada. Decidieron una acción bélica, que no se basó tanto en un enfrentamiento armado, sino en desviar el río con la intención de que la Ciudad se quede sin agua". 
 
Fue su manera de manifestar su disconformidad ante el cambio social, político, económico y religioso que comenzaban a vivir. "Se juntaron en las Padercitas e intervino San Francisco Solano, procurando que no se produzca el enfrentamiento. Los españoles eran pocos y sabían que necesitaban gente. Se trataba de miles de guerreros diaguitas. Y por ese motivo lo buscaron a San Francisco Solano. Fue una acción muy interesante porque traía fama del Perú y Santiago del Estero de saber tratar al indígena. El único texto histórico pertenece al padre Núñez. San Francisco se puso a hablarles y no se sabe en qué idioma, pero todos le entendían. hay una cuestión milagrosa porque Así retuvo a los indios hasta que los bautizó. Ese proceso llevó su tiempo, eso Se desconoce el tiempo que llevó ese proceso". 
 
El Tinkunaco como encuentro de paz política y religiosa 
 
"No se solucionó el conflicto con una sola reunión. Y hasta alcanzar la ceremonia del Tinkunaco pasaron unos 50 años posteriores a 1593. El Tinkunaco como ceremonia es el encuentro del Niño Dios con los diaguitas, y San Nicolás de Bari acompañado de los españoles. Posiblemente fue obra de los jesuitas en base a una ceremonia popular que se realizaba en España entre cristianos y moros. De ahí el concepto. Fueron armando y coordinando, ensayando que los diaguitas (Aillis) venían con el Niño Alcalde. Además, va entrando el concepto de que el Niño Alcalde va a suplir a la autoridad española", compartió Ortiz, a la vez que remarcó la intención política de las imágenes, que finalmente para los españoles fue San Nicolás de Bari y no San Pedro Mártir, nominado por Juan Ramírez de Velazco. "Las intenciones eran políticas, no religiosas. Los españoles insistían en la imposición de normas", agregó.  
 
Acerca de la figura de San Nicolás de Bari, el autor indicó que era originario del Asia Menor: "Ahí fue Obispo de Mira, con mucho prestigio. Con su fallecimiento, aparece la invasión de los musulmanes y ante el temor de la apropiación del Santo, se decide sacar las cenizas y llevarlas a Bari, con la ayuda de navegantes italianos. Tuvo muchos devotos, en algunos lugares era el Santo de los novios, y lo más común es la atención a los niños, razón por la cual adopta la figura de Papá Noel. Cuando Colón llega a América, el primer templo que se construye es el de San Nicolás. También es considerado el protector de la actividad marítima".  
 
Otro tema es la participación de las mujeres en el encuentro de dos culturas. "En ese tiempo los criterios culturales eran distintos. La mujer quedaba relegada a segundo plano, tanto las españolas como las indígenas. Es una cuestión universal tanto en el espacio como en el tiempo. El que llevaba la voz cantante era el varón. El que trae la conquista es un hombre. Hoy la mujer culturalmente sigue peleando por una igualdad", consideró. 
 
Ante las diferencias políticas actuales en La Rioja, la Iglesia convocó a todos los actores a aunar pensamientos y acciones en pos del bienestar de la sociedad. El historiador consideró: "la Iglesia pretende que lo que decimos lo llevemos a la práctica. El respeto como hijos de Dios, simbolizado en el abrazo, hay que llevarlo a los hechos concretos hoy con más fuerza". 
 
Roles y atuendos del Niño Alcalde y San Nicolás de Bari 
 
"Los riojanos hemos terminado poniéndolo a San Nicolás en primer término, y al Niño Alcalde en segundo término. De hecho, la Novena es a San Nicolás. Todos llegamos a él a agradecerle o a pedirle favores. Sin embargo, el Niño Alcalde como en el origen de la ceremonia, es quien nos exige un nuevo comportamiento, porque lo que se pretende es el cambio en el modo de ejercer la autoridad. Todo esto está contenido en el Libro del Niño Alcalde que San Nicolás lleva en su mano. He visto con mucho agrado que ahora el Niño Alcalde sale más a visitar a su pueblo. A San Nicolás le cabe el papel de guiar para que llegue el Niño Alcalde. Una vez que se produce el Encuentro, el que va adelante es el Niño Alcalde", señaló Ortiz.
 
Los atuendos y colores simbolizan la festividad. "Lo que ha quedado es un simbolismo. El alférez lleva la bandera y el escudo del feudo. Es una bandera arriada en tiempo de paz. Hay sólo alféreces hombres, la mujer no, sólo se le permitió vestir de morado y amarillo de San Nicolás, colores clásicos del obispo. El adulto lleva cinco globos y el niño, tres globos. Interviene el sentimiento popular. La gente de Pueblo entra por lo sencillo", comentó el historiador.   
 
"El diaguita porta una vincha con espejo. Monseñor Witte, de origen alemán, supo explicar que el espejito que lleva el Aillis es para que el que se mire, sepa que es igual al indígena. El Aillis usa el arco y el tambor para cantar, típico del norteño. Los trajeron del Perú a La Rioja", explicó el especialista.  
 
El movimiento del arco simboliza el baile de los Incas. El canto se adapta a las distintas localidades. Hay muchas versiones. El canto de la ciudad no es el mismo que se usa en Malligasta (Chilecito) ó en Famatina. Hay diferencias en el ritmo y en la letra. La letra en el fondo es un recuerdo, un resabio de las predicaciones de los misioneros. Se refiere al Niño Dios, a la Virgen María, a los Apóstoles", dijo Ortiz.   
 
Sobre el valor de los Jesuitas en la concreción de una ceremonia, el escritor indicó que "está adentro de la filosofía de los Jesuitas unir a la gente en congregaciones. Así lo da a entender don Joaquín V. González, quien investigó el comportamiento de los Jesuitas".