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24/12/21

Autismo en época de fiestas: Padecimiento y diversión no se fusionan, se repelen

Llega fin de año y el balance de nuestros últimos 365 días se potencia. Sin embargo, para otros, fin de año es sinónimo de impotencia. Impotencia de saber que, con un simple gesto, como sociedad, podríamos revertir un mal mayor y ser empático al menos por unas horas. Pero empático de verdad. De acción concreta.



Días previos a las fiestas escuchamos miles de campañas como:

“Pirotecnia cero”, “Más luces, menos ruidos”, “No a la pirotecnia”, “Estas fiestas celebremos todos”, “Lo que a vos te divierte y a mí me asusta, no a la pirotecnia”, “La pirotecnia afecta a las personas con autismo y animales” (…)

Pero… ¿qué sabemos de este tema en realidad? ¿Por qué repetimos frases hechas, eslóganes de campaña que quieren persuadirnos bajo la ¿idea? de que “la pirotecnia es mala para las personas con autismo”? ¿En qué y a quiénes afecta en realidad?

Andrea Rodríguez Cortés, tiene 34 años y es profesora de Educación Especial con orientación en Discapacidad Intelectual.

Consultada al respecto, considera que conocer sobre el tema, es entender a conciencia de que se trata el TEA y por qué involucrarse es de carácter urgente.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a 1 de cada 68 niños, muchos de ellos padecen hipersensibilidad auditiva y responden con estrés ante la sobrecarga de estímulos sensoriales.

Los ruidos sorpresivos y las explosiones fuertes desencadenan reacciones típicas de ansiedad, irritabilidad e incluso conductas agresivas. Para ser más clara, una persona con autismo puede escuchar el estruendo realmente a decibeles desmedidos, como si fuera una realidad aumentada. Esto genera impactos en su conducta con el fin de intentar regresar al - estado de calma-.  Incluso en muchas ocasiones, cuando la exposición les genera tal aturdimiento, no logran encontrar serenidad y da como resultado, lamentablemente, no solo una situación traumática para quien lo padece sino un momento de estrés y angustia para muchas familias.

 

Pero ¿qué provoca el ruido de la pirotecnia en las personas con autismo?

 

Altos niveles de ansiedad y estrés.

Sensaciones de miedo que los lleva a tener crisis de llanto y gritos

Actitud agresiva como forma de manifestar la molestia

Autolesión

Además, un dato a tener en cuenta es que esta perturbación causada por los sonidos fuertes aumenta su nivel de cortisol en sangre, lo que genera estados de tensión, conductas estereotipadas y repetitivas.

¿La pirotecnia afecta solo a las personas con autismo?

La respuesta es NO, muchas patologías pueden verse afectadas por la hipersensibilidad auditiva o experimentar problemas de integración sensorial como es el caso del síndrome de asperger, en aisladas ocasiones el Síndrome de Down, los trastornos de estrés post traumáticos, parálisis cerebral e incluso algunos bebés, personas ancianas, los animales, además cabe mencionar que es dañino para el medio ambiente.

¿Cómo puedo ayudar en una crisis a una persona con autismo?

Mantener la calma: con una postura corporal relajada y un tono de voz neutro. Permanece a su lado con una actitud tranquila porque es necesario transmitir un ejemplo pasivo.

Haz que se sienta seguro.

Las palabras no siempre ayudan: debes dejar de lado intentos de razonamiento (dar explicaciones o negociar), en ese momento para él / ella todo será ruido.

Reduce los estímulos sensoriales: pensar si algo puede estar aumentando su ansiedad (televisor, música etc.) si eso sucede debes alejar el -factor de excitación- de ese entorno.

Ofrece contacto físico sin forzar: si ves que en algún momento puede atentar contra sí mismo, entonces debemos limitar sus movimientos para evitar que logre lastimarse.

Respetar a quien lo padece, en caso de estereotipos o conductas repetitivas: son un mecanismo de auto regulación, IMPORTANTE: intervenimos solo si se autolesiona.

Ser paciente y esperar: las crisis en ocasiones pueden ser extensas, brindemos tiempo para volver a la calma.

Reforzar: A medida que observemos que esta crisis cesa podemos ofrecer algo que le guste, poco a poco, la intención será cambiar el foco de atención.

Cuando observes que todo está en calma, prueba con ofrecer una celebración a su logro. Sonríe, Ofrece un abrazo, felicítalo etc. (MECANISMOS DE REFUERZO)

 

Algunas familias recurren a distintos instrumentos como audífonos especiales, casco, auriculares, puertas cerradas o incluso la acción de abandonar la casa o encerrarse en algún lugar hasta que -pase la tormenta-.

Recordemos que cada persona es diferente, y puede afectar en mayor o menor medida, lo que a algunos les favorece u otras personas puede no resultarles.

No me siento capaz de ayudar ¿qué puedo hacer?

La recomendación es dejar estos episodios en manos de quienes conocen a la persona para que realicen estos procesos.

Ahora, en caso de una situación excepcional:

Mantén la calma, evita miradas, gestos y comentarios desafortunados que puedan herir a algún miembro de la familia, sé empático y respetuoso, quédate en tu lugar y sé paciente (ya brindarás y comerás).

 

Fundamental: No intervengas si no estás seguro de que serás una buena ayuda.

En caso de saber con antelación que un niño o niña compartirá ese espacio común, probablemente turbulento, contigo ten presente las siguientes sugerencias:

Anticipación: (Anticipar cada evento puede ser fundamental; aunque no siempre evita las crisis). Utiliza el método más adecuado puede ser un calendario para marcar los días importantes e ir tachando cuando hayan pasado; detallar que sucederá en ese evento especifico, puede ser a través de fotos como la mesa navideña, imágenes de familias brindando etc.

 

Decoración navideña: algunas personas no toleran los cambios bruscos. Debes probar con hacerlos partícipes de las compras navideñas, darles opciones de adornos para decorar y de ese modo ver que prefieren, intentar decorar la casa siempre igual, marca normas claras sobre que puede o no tocar (recordemos que algunas luces navideñas funcionan a corriente) para las personas con hipersensibilidad visual: evitar el uso de luces y decorado brillante, decorar de forma progresiva como así también el retirado de la decoración.

Regalos: practicar la espera de turnos, ofrecer obsequios que sabemos que son de su agrado por más que nos parezcan básicos o absurdos. Si no sos miembro de la familia y deseas regalar algo, SIEMPRE consulta que podrá ser lo más indicado. Paso siguiente, envolverlo en un papel sin texturas de colores neutro.

Invitados: si hace tiempo que no los ve o incluso no los conoces, una buena idea es preparar fotos de los invitados para lograr que esa persona se familiarice con los rostros; previamente informar a los invitados si la persona prefiere o no los besos y abrazos; explicar si hay dificultades con el ruido o las conversaciones colectivas.

¿Empatía?

Significa ponerse en el lugar del otro. Como dice el dicho, “Si hay dudas, no hay duda”. Acercarte a la familia y consulta de qué manera podés ayudar, créeme que te lo van a agradecer.

Algunas personas con autismo presentan intolerancia a un color específico, por lo que ninguna pregunta sin mala intención es considerada tonta, de ese modo evitarás vestir del color que los perturba.

Hacé de estas fiestas un momento lindo para vos y para los demás.

Ahora que contás un extra de información, Andrea, de la mano de INVOX te invitan a sumarte a las campañas: “celebra estas fiestas sin pirotecnia” y “pinta tu corazón de azul”. Dato destacado: Si ves en tu barrio (o domicilio particular) un distintivo color azul en alusión a las fiestas, NO TIRES PIROTECNIA. El azul representa a personas con autismo.