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11/12/21

Por la pandemia, enfermedades visuales como el glaucoma dejaron de controlarse

El reconocido médico oftalmólogo Antonio Anzalaz, presidente de FUNDANOA y académico, informó a Medios El Independiente cuáles son las patologías crónicas de la visión que dejaron de recibir control médico debido a la pandemia por el Covid19. Además el catedrático se refirió a las enfermedades más frecuentes por el uso de tecnologías, y a sus respectivos tratamientos.



La pandemia trajo serios problemas a la vista. Hay enfermedades visuales crónicas que dejaron de controlarse, como el caso del glaucoma, que es hipertensión ocular. Dicha enfermedad necesita de un control cada tres meses. Se caracteriza por el aumento de la presión ocular y requiere de tratamiento de por vida. No tiene cura.
 
"Esos pacientes dejaron de controlarse, y muchos vinieron con pérdida de la visión definitiva. Ó los diabéticos que necesitan controlarse si la diabetes no les está dañando la retina. La pandemia frenó ese control de esos pacientes diabéticos", remarcó Anzalaz.
 
Por otro lado está el uso excesivo de la tecnología, de los dispositivos. "Nosotros sabemos que esto traerá aparejado un aumento de la miopía. Sobre todo en los niños y adolescentes. El miope es corto de vista, tiene dificultad para ver de lejos. La miopía no se genera inmediatamente, sino con el paso del tiempo. También convengamos que los dispositivos forman parte de nuestras vidas, es imposible eliminarlos, sólo hay que tener en cuenta tres tópicos. Una es el tiempo, el tema de la computadora hogareña, la notebook que debe estar a 45 centímetros. Lo recomendable es descansar cinco minutos, cada una hora, mirando una imagen que está lejana, para hacer descansar los músculos intraoculares. En el caso del smartphone el tiempo es más corto, se recomienda cada 20 minutos descansar un minuto mirando una imagen lejana. Lo vemos a 30 centímetros, es decir, que el esfuerzo visual es mayor", insistió el médico.  
 
 
Y avanzó en los consejos por el uso permanente de dispositivos tecnológicos. "Otro tema a tener en cuenta es el parpadeo. Naturalmente parpadeamos entre 15 y 17 veces por minuto. Por la atención que prestamos cuando estamos trabajando con la tecnología, el parpadeo disminuye, a 5 ó 7 veces por minuto. Entonces eso produce irritación, ardor en los ojos. Debemos ser concientes del parpadeo para lubricar nuestros ojos. Otra cuestión está relacionada con la distancia. No leer nunca a menos de 30 centímetros porque el esfuerzo es mucho mayor y puede desencadenar un espasmo en los músculos intraoculares que nos genere una visión borrosa por unos minutos de lejos. Atiendo a pacientes que después de trabajar con el celular ven borroso de lejos. Eso se genera porque están viendo con el celular a 10 centímetros. Un niño puede leer un celular y lo va a tener a cinco centímetros, está perfectamente enfocado y está haciendo mucho esfuerzo. De convergencia, los ojos van muy adentro y los músculos intraoculares se contraen para hacer foco mucha más que si lo hace a 30 centímetros. Son los tres tópicos que hay que tener en cuenta, distancia, descanso, parpadeo. La tecnología forma parte de nuestras vidas. Se usa pero hay que hacer un uso adecuado de eso", explicó el especialista.  
 
Tratamientos 
 
Las alternativas para los pacientes son el uso de anteojos, lentes de contacto y si es mayor de 22 años, la cirugía refractiva. Con la cirugía hay corrección de la miopía, el astigmatismo y la hipermetropía. 
 
"En algunas personas vuelve la miopía, no en todos. Pero en la mayoría de los casos dejan de usar en forma definitiva, hasta los 40. Después de los 40 la visión empieza a debilitarse naturalmente", indicó Anzalaz para concluir la temática.