"Decidí agregar en el decreto que rige el confinamiento una disposición, que entrará en vigencia el martes por la mañana, prohibiendo la venta en supermercados de productos que no se pueden vender en las tiendas locales", afirmó el jefe de Gobierno.
A diferencia de otras tiendas, los supermercados pueden seguir operando y muchos de ellos incluyen una sección de libros. Los libreros consideraron que había una competencia desleal, por lo que mantuvieron una discusión telefónica en grupo con el ministro de Economía, Bruno Le Maire, y la titular de Cultura, Roselyne Bachelot.
Para el Sindicato de la Librería Francesa, la decisión del ejecutivo permite "restablecer una situación de competencia más equitativa entre librerías y grandes superficies".
Fuente: Minuto Uno
