
La cordobesa Susana Guzmán se inició en la gestión cultural a los dieciséis años cuando comenzó a participar de las movidas barriales organizando festivales y encuentros artísticos. En 2008, además, empezó a hacerse cargo de la programación de actividades en distintos centros culturales. Con el paso de los años fue tomando distintas decisiones sobre el método que elegiría para trabajar con los músicos. Con mucha experiencia en su haber, se decidió por esa exquisita mezcla que resulta de sentarse con un guitarrista, una compositora o una cantante, escuchar y conversar acerca de sus sueños.
Por Pilar Ferreyra
Hay personas a las que el traje profesional les calza a medida. Que en el registro de la voz muestran sentimientos que están en coherencia con lo que están diciendo. Susana Guzmán es una de ellas. Educadora, activista y gestora cultural de la provincia de Córdoba con experiencia en la dirección de espacios de producción de cultura, es además, una artista muy original a la hora de transformar las ideas de otros artistas en acciones concretas.
Es diferente a la mayoría de los gestores culturales. Tiene, como la mayoría de los profesionales del campo, una sólida formación en marketing y en publicidad, pero a diferencia de la mayoría, ella también es una artista de la música , está estudiando la Licenciatura en Políticas y Administración de la Cultura de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y maneja conocimientos sobre un territorio más inusual en el mundo de la producción: las herramientas para planificar estrategias artísticas en el territorio de las comunicaciones digitales. Espacios que exigen el manejo publicitario de portales online, la construcción de las portadas de las redes sociales y el cuidado de las estrategias de comunicación; la logística de los contenidos en las redes sociales, y lo más innovador en la carrera de un músico contemporáneo: las plataformas digitales (Apple, YouTube, Amazon, Spotify, entre otras).
"Mi mayor aporte a la cultura de Córdoba es poder ofrecer una visión de trabajo a futuro. Eso implica un asesoramiento personal, tanto sobre los pasos que sigue un artista, como sobre los que va produciendo un espacio cultural. He creado un método que consiste en plasmar mi experiencia a través de un sistema que he llamado: "Visionar cultura". Observo los proyectos y los oriento hasta materializarlos en proyectos con financiamiento, con comunicación, con producción, con puesta en escena", detalla, y sintetiza enfática, "mi tarea es materializar en tiempo y en espacio los sueños de los artistas".
En #Cosquín2020, para la octava luna, la octava noche del festival de folklore que este año cumplió sesenta años, Susana estuvo a cargo del espectáculo: "Chabuca 100 años", con las voces de tres grandes músicos de las tierras cordobesas: Mery Murúa, Paola Bernal y Juan Iñaki. "Trabajar con estos artistas fue muy hermoso porque los tres son profesionales con mucho andar, con mucho escenario y con un gran respeto por el arte", transmite Guzmán.
En enero pasado, además, produjo la gira cordobesa de la folklorista Luciana Jury, una cantante que se ha destacado por una impronta interpretativa y musical muy personal. También acompaña y asesora a la compositora Ana Robles en la gestión de su carrera, como a tantos otros artistas, varones y mujeres, y a instituciones culturales.
Otra de las orillas de este río que produce un gran caudal de cultura, llamado Susana Guzmán, es conocer cómo posicionar los lanzamientos de los singles, EP (discos de hasta cinco temas) o álbumes de música en las plataformas digitales. "A este servicio lo estamos haciendo en equipo con Ana Robles. Entre las dos combinamos nuestros conocimientos para optimizar los entornos digitales de la música digital", detalla Susana.
Esta mujer, con formación musical, que además gestiona cultura con un gran compromiso por el artista, también tiene una historia de compromiso social. Trece años atrás fundó la Escuela Hospitalaria y Domiciliaria Semillas del Corazón, un proyecto educativo que nació con el objetivo de incluir a las niñas y a los niños que están en situación de enfermedad al aprendizaje educativo.
Entre los años 2008 y 2013 también trabajó como productora y programadora del centro cultural Paseo del Buen Pastor, y entre 2011 y 2018 fue directora y programadora artística del centro de expresión, Cocina de Culturas, un espacio que marcó un camino nuevo en la gestión cultural de la ciudad de Córdoba.
Susana reúne una visión creativa y artística. En ella convergen varias actitudes y aptitudes que tienen cierta dosis de singularidad: sabe escuchar al artista con el corazón abierto, respeta los deseos del artista, crea un proyecto de futuro y los distribuye en los circuitos del mundo digital. Ese territorio que hoy casi no tiene fronteras.