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Lanzan la nave más potente que desentrañará los misterios del Sol

Solar Orbiter, un proyecto de la NASA y la ESA, se acercará a nuestro astro rey más de lo que ninguna otra misión ha logrado, soportando un calor abrasador, y llevará sus telescopios hasta casi un cuarto de la distancia de nuestro planeta a la estrella.



El Sol, nuestra estrella y fuente de energía cercana es una enana amarilla de unos 4600 millones de años sigue siendo un misterio en muchos aspectos.

Esta enana amarilla es una bola infernal sacudida por grandes explosiones internas que emanan al espacio grandes cantidades de materia: fotones, protones y electrones extremadamente energéticos que forman el viento solar.

Y los astrónomos y científicos de todo el mundo ponen cada vez más empeño y tecnología para estudiar a nuestro astro rey y a sus emisiones de energía que periódicamente llegan a la Tierra, a veces en forma violenta y causa problemas en las comunicaciones y hasta en el tendido eléctrico.

Con ese propósito, la NASA y la ESA (Agencia Espacial Europea), lanzarán este fin de semana una nueva misión espacial hacia el Sol, llamada Solar Orbiter para tomar las primeras imágenes de sus polos norte y sur, además de aportar nuevos datos sobre la conexión de la Tierra con nuestra estrella.

Durante su viaje, estudiará de cerca el Sol y la heliosferainterior (las regiones inexploradas y más cercanas a nuestra estrella) y así comprender, e incluso predecir, el comportamiento errático de la estrella de la cual dependen nuestras vidas. En su punto más cercano, la nave se acercará al Sol más de lo que ninguna otra misión ha logrado, soportando un calor abrasador, y llevará sus telescopios hasta casi un cuarto de la distancia de nuestro planeta a la estrella. Así, proporcionará datos e imágenes únicos del Sol.

En esta misión clave, la Argentina tiene un rol protagónico, ya que la Estación de Seguimiento de la ESA en Malargüe, Mendoza, será parte importante en las distintas fases que atravesará la nave, incluído su viaje, órbita final y posterior recepción de información clave del Sol.

“Solar Orbiter será el primer satélite en ofrecer imágenes de cerca de las regiones polares del Sol, muy difíciles de observar desde la Tierra, desde latitudes superiores a los 25 grados. Será capaz de casi coincidir con la rotación del Sol alrededor de su eje durante varios días, por lo que permitirá ver por primera vez cómo se forman las tormentas solares durante un periodo prolongado desde un mismo punto. También proporcionará datos sobre el lado del Sol no visible desde la Tierra”, destacó Pablo Pazos, ingeniero de Telespazio, la operadora local de la ESA en Argentina.

La nave se ubicará a casi un cuarto de la distancia de la Tierra al Sol, y quedará expuesta a una radiación solar 13 veces más intensa que la que experimentamos en la Tierra. Así, el satélite deberá soportar potentes emisiones de partículas atómicas procedentes de explosiones en la atmósfera solar.

Para resistir al entorno adverso y a las altísimas temperaturas, Solar Orbiter debe estar bien equipada. Aprovechará las nuevas tecnologías desarrolladas por la ESA para la misión BepiColombo a Mercurio, el planeta más cercano al Sol, como paneles solares termorresistentes y una antena de alta ganancia y alta temperatura.

“Desde Argentina estamos trabajando 8 personas, técnicos e ingenieros para dar soporte técnico a la gran antena, una de las 3 ubicadas en todo el mundo capacitada para comunicarse con las naves espaciales de viaje a grandes distancias y también para recibir los datos de telemetría e información que envíen”, sostuvo Pazos.

Y agregó: "Nuestro trabajo fuerte empieza a las 4 horas del lanzamiento de la misión Solar Orbiter para verificar que el satélite esté en la posición correcta. Después, en los siguientes tres días, se monitorea la Fase de Lanzamiento y Órbita Temprana (LEOP) donde se toma el control de la sonda y concluye cuando el satélite se sitúa en su órbita definitiva".

Pazos aclara que todo el trabajo de comunicación de la antena ubicada en Mendoza con la sonda espacial y la posterior recepción de información del Sol es operada desde Alemania en forma remota. El equipo de Argentina brinda el soporte técnico para que esto suceda en forma exitosa.

“A través de la antena DSA 3, los ingenieros en Alemania envían los telecomandos para ajustar la trayectoria de la sonda o bien para encender algún instrumento. La información se recibe a través de la telemetría", precisó Pazos.

 

Fuente: Infobae