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Festival de Pinchas celebró sus bodas de oro con una amplia concurrencia

PINCHAS (Enviados especiales)-El Festival de Doma y Folclore tradicional de Pinchas festejó ayer su 50º edición con una amplia concurrencia de público que disfrutó de la doma, la participación del ballet folclórico y la destacada actuación de artistas locales, el grupo “Los Sacheros”, y la banda de cuarteto “Sabroso”.



El festival se desarrolló ayer de 10 a 22 en el anfiteatro natural de doma, que se ubica en el ingreso a la localidad costeña, y tuvo una amplia participación de miles de concurrentes que se fueron sumando a medida que llegaba el ocaso.

El predio se habilitó para el público desde las 8 de la mañana, y antes del mediodía el predio ya estaba casi colmado. La gente ya pudo disfrutar de comidas típicas, como locro, empanadas, cabrito, asado y choripanes, que pudieron acompañar con bebidas frescas, en los dos casos a precios accesibles.

La doma fue la principal protagonista de la primera parte del festival con la participación de agrupaciones gauchas del departamento y de las cuadrillas La Barrealera, Buena Esperanza y Panchita.

Asimismo, la conducción estuvo a cargo de Ariel “Pato” Núñez y “Quique” Neyra, que fueron acompañados por el payador Carrasano y el relator Bustos. En el festival estuvo presente su padrino, “Lito” de la Fuente, quien recibió un reconocimiento.

Sobre el escenario “Gelacio Albarracín” actuaron Miguel Almonacid, “Las Voces del Manantial”, “Paco” Cano, “Los Puebleros”, “Las Voces de Aimogasta”, “Los Hermanos Vargas”, “Los Sacheros”, y finalmente el grupo “Sabroso”.

La palabra de los organizadores

Según comentó Rosa Fuentes, una de las organizadoras del Festival, desde muy pequeña vivió de cerca el festival ya que estuvo al lado de su padre que “fue colaborador, domador y seis veces presidente de la comisión”.

“Es un festival que lo llevo en el alma, y todo lo que hago, lo hago para que el pueblo de pinchas se luzca y para que continúe con esta tradición”, destacó con emoción.

Rosa contó que este festival comenzó “por una travesura de unos jóvenes del pueblo que se juntaron un día a domar una chacha. Al año siguiente a esa doma de chanchas se les fueron sumando la doma de carneros, de vaca y caballo que prestaban los lugareños de la zona”, añadió, enfatizando que “a los tres años ya se armó un grupo organizador y empezaron a comprar tropillas y así comenzó el festival”.

Según aportó Nicolás Almonacid, también integrante de la comisión organizadora, el festival “surgió por iniciativa de un grupo de vecinos que se juntaban frente a una antigua plaza del pueblo a pasar un rato. Inició como un evento de doma y con los años se consolidó en un festival”, añadió.

“Siempre se hizo todo a pulmón, primero se realizó en el patio de una escuela y luego se trasladó al actual anfiteatro, el cual tiene capacidad para albergar a 15 mil personas y también posee playa de estacionamiento”, aportó Almonacid.

Asimismo recordó que el festival fue organizado “por un grupo de vecinos de la localidad con colaboración del municipio de Castro Barros y del Gobierno provincial. Nuestro objetivo es mantener vivas las tradiciones y las raíces del pueblo. Es un orgullo para nosotros poder estar a cargo de la organización y  mantener viva la idiosincrasia y tradiciones de nuestro pueblo”, destacó.

Raúl Sufán, el fundador

Con conmovedoras palabras Fani Sufán habló sobre la vida y personalidad de su hermano Raúl Sufán, creador del festival. “Siempre tenía ideas lindas, y amaba su pueblo y su departamento” , recordó.

Fani comentó que la idea de crear este festival surge en una reunión de familia y amigos. No obstante aclaró que “esta fiesta la creo él con el acompañamiento de la gente”. “Tenía ocurrencias lindas y para divertirnos un día hizo domar una chancha en la plaza del pueblo y de ahí comenzó la historia de este festival”, expresó con nostalgia.

Por su parte su mujer, Linda Mercado de Sufán, lo recordó como un hombre generoso, al que le gustaba mucho las reuniones familiares y de amigos. “No le importaba gastar para estar con amigos y la familia. Cada tanto hacía una fiesta en la Pampa Grande donde invitaba a todo los amigos; organizaba carreras de caballo y chatas viejas, y él ponía camiones y colectivos para que la gente vaya gratis”, rememoró.

Además recordó que donó una imagen de San Rafeal en Las Peña, imagen que trajo desde Italia. “Era un hombre muy guapo, generoso y honesto”, destacó su mujer, extrañando su partida.

La voz del padrino

Miguel Angel de la Fuente (77), alias  “Lito” de la Fuente, recordó que él junto a su padre y Raúl Sufán comenzaron esta tradición. “Primero era padrino mi padre y después seguí yo. Esto es todo una vida para nosotros, 50 años no es poco”, dijo entre lágrimas.

Asimismo agradeció el acompañamiento de la gente y de la comisión organizadora, que le brindó un reconocimiento público en el festival.