Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Espaldarazo para el PJ e inicio del complejo camino al consenso

Las elecciones PASO, implementadas desde hace ocho años, fueron menos cuestionadas en 2019. La razón fue que frente a la cantidad inusitada de conglomerados políticos surgidos, esta especie de encuesta en grande vino a hacer concreta la medición de fuerzas, y aportar una claridad y un orden gravitantes. En la provincia, al unificarse las fechas electorales, los principales armados se sirvieron de las Primarias al momento de definir las candidaturas.



En un marco de fuerte polarización a nivel nacional y con un fallo de la Corte Suprema que sepultó la principal estrategia del oficialismo oficial, que apostaba a la reelección de Sergio Casas, las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias  (PASO) del 11 de agosto adquirieron un relieve especial.  

El Ejecutivo riojano tuvo que dar marcha atrás en la convocatoria a elecciones provinciales para el 12 de junio y, por lo acotado de los plazos, la unificación con las nacionales de octubre empezó a despejarse. Para mayo, La Rioja era la única provincia que aún no tenía fecha para los comicios provinciales, pese a que la decisión estaba cantada. Recién a fines de julio, Casas formalizó el decreto de convocatoria. En este caso, no habría PASO para los cargos locales.

Así, el llamado que tiene como fin dirimir candidaturas cuando una misma alianza o partido presenta más de un candidato a un mismo cargo, en la Provincia sólo operó como un marcador de tendencia respecto a los votantes, en medio de un complejo panorama atravesado por múltiples especulaciones, fragmentaciones internas y aceleración de los tiempos para lograr  consensos y acuerdos.

Además del estamento a presidente y vice de la Nación, las Primarias confirmaron los postulantes a las tres diputaciones nacionales en juego, los que vendrían a integrar la Cámara Baja del Congreso al finalizar el mandato de José Luis Moretti (Frente Renovador – reemplazante del radical Héctor Olivares), Karina Molina (Pro) y Luis Beder Herrera (PJ).

El resultado fue favorable al Frente de Todos, al igual que el total en el país  y en cada uno de los distritos, con excepción de Córdoba.  Mientras el binomio Fernández-Fernández alcanzó un 49 por ciento sobre el 32 de Macri-Pichetto en la sumatoria general, en La Rioja superó el 50 por ciento, con una ventaja de 33.759 votos.

El escaso apoyo a Juntos por Cambio patentizó el descontento con las políticas implementadas por Mauricio Macri y estimuló aún más las expectativas del oficialismo, que percibió que sólo debía asegurar su jugada en el armado local para obtener un triunfo completo en octubre. La victoria se había dado hasta en el esquivo departamento Capital, aunque con un porcentaje menor: 42,5 por ciento frente al 37 por ciento.

La oportunidad de alcanzar un consenso que aprovechase todo el arrastre de la boleta presidencial ganadora se impuso. Pero también infló ambiciones de quienes pensaron que sobraba para plantear más de una alternativa dentro del  peronismo y, sobre todo, veían debilidad en el oficialismo al quedarse sin Casas como candidato a gobernador.

Uno de los datos interesantes que arrojaron las PASO fue la gran cantidad de electores riojanos que optaron por votar en blanco en el estamento a diputados nacionales. Más del 10 por ciento, en contraposición al 3 por ciento que no eligió presidente ni vice.  Casi 14 mil votantes dieron la espalda a la categoría de legisladores.

Fue 50 a 32 a favor del Frente de Todos

Para las PASO 2019, además de las alianzas y partidos que a nivel nacional presentaron precandidatos presidenciales, en la Provincia se inscribieron seis agrupaciones con precandidatos a diputados nacionales, entre ellas,  el Frente Patriótico Riojano, adherente al Frente de Todos y con predominio del oficialismo provincial.  

Llevó como precandidatos a presidente y vice a Alberto Fernández y Cristina Fernández, respectivamente y en legisladores nacionales dejó constituida la Lista “Celeste y Blanca”, con el ex gobernador Sergio Casas como primer precandidato; Hilda Aguirre en el segundo y Fabián Calderón en el tercero. Esta lista superó el 50 por ciento de los votos en toda la Provincia.

Juntos por La Rioja adhirió a Juntos por el Cambio a nivel nacional y respaldó la precandidatura presidencial de Mauricio Macri por un nuevo periodo; en esta ocasión, conformando fórmula con un peronista: el senador Miguel Ángel Pichetto.

Todavía con un principio de acuerdo vigente entre Cambiemos y Encuentro por La Rioja, que decidieron tirar para adelante la definición de quien disputaría la gobernación, Felipe Álvarez, el aliado del entonces intendente Alberto Paredes Urquiza, fue el elegido para encabezar la lista de diputados nacionales; lo siguieron Cristina Salzwedel (UCR) y el sindicalista Carlos Laciar. Se inclinó por esta propuesta, el 32 por ciento del electorado.

El Frente de Izquierda de los Trabajadores - Unidad y Es Posible (Partido Compromiso Federal) fueron las otras dos agrupaciones que, con muy poco, superaron el piso del 1,5 por ciento para poder acceder a las generales. Las listas del Nuevo Movimiento al Socialismo (MAS) y del partido UNIR se quedaron afuera con resultados exiguos.