
El rugby, con el Club Social en el pedestal más alto del Regional B, las supremacías del Andino Sport -fútbol- y Amancay Club -básquet-, repitiendo títulos, más el gran logro de la tiradora Fernanda Russo, clasificada para Tokio 2020, son algunos los hechos salientes que deja el deporte en este 2019 que se va.
Un año en el que el deporte, desde lo colectivo, se encargó de confirmar el éxito de los proyectos por sobre los desafíos y que, en el esfuerzo individual, también marcó la vigencia de algunos y la aparición de nuevos nombres que asoman con promesa de un futuro alentador.
Lógicamente en esta faceta sobresale lo que consiguió la joven tiradora Fernanda Russo, que en los Juegos Panamericanos Lima ganó la medalla de bronce en la prueba femenina de rifle de aire 10 metros y con ello consiguió una de las dos plazas para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Pero sí de mujeres se trata, no menos significativo fue lo de las chileciteñas Jacqueline Corzo y Jimena Mattus, y la capitalina Brisa Trigo, que fueron parte de la selección argentina de rugby femenino en Lima.
En el deporte motor, Natalia Scaglioni tuvo un 2019 brillante en el Argentino de Motocross, y una vez más logró el subcampeonato. En tanto su hermana Carla Scaglioni tuvo un gran año en el Enduro, que le valió la convocatoria al equipo argentino.
También sobresalió la consagración del pequeño Bautista Farías, en el Campeonato Argentino de Motociclismo (CAM).
El boxeo proyecta nombres y nuevas figuras salieron a escena. El joven José “Sanson” Rosa le dio al boxeo riojano el título de campeón argentino amateur; mientras Agustín Contreras mostró sus “kilates” y se consagró en los “Juegos Evita 2019”. Entre los profesionales, siguen su ascenso Leonel Crocco y Matías Herrera.
El ciclismo tuvo en Dino Badesso a uno de los grandes protagonistas. Campeón en Entre Ríos, se ganó el derecho para ser parte del Campeonato Panamericano de Ruta en Brasil.
El riojano, tuvo en la pista su mejor performance y fue subcampeón. En tanto clasificó cuarto en la contrarreloj y repitió puesto en la prueba de pelotón.
Social RC histórico
Debieron pasar más de 20 años para que el rugby riojano volviera a abrazarse a un logro histórico. Lo hizo Social RC, que este año se coronó campeón en el Regional “B” de la Unión Cordobesa y Andina de Rugby.
La consagración se consiguió contra todos los pronósticos, en la ciudad de Villa María -frente al local San Martín- en una remontada histórica (estuvo abajo 20/7) para ganar 28 a 27 en el último tramo del partido.
El logro -que un año atrás significó un ascenso-, esta vez no pudo ser para el equipo riojano, a raíz de la reestructuración que se estableció para el torneo.
La contracara fue Chelcos RC, el otro equipo riojano, que perdió la categoría y descendió para jugar en el 2020 el Regional “C”, donde estará también CRAR, ganador del ascenso.
El básquet, con Amancay en lo más alto
Entre los altos y bajos que transitó la Asociación Riojana de Basquetbol, Amancay Club volvió a marcar protagonismo y supremacía para alcanzar un histórico bicampeonato en forma invicta.
El logro del “Xeneize” con una gran plantilla en la que expuso marcadas diferencias, puso de relieve a la vez la carencia de otras entidades.
Pero emergió también el Club Riachuelo en un año inolvidable alcanzó la gran final y sucumbió sólo ante el mejor.
En medio, la dirigencia debió sobreponerse a los problemas de siempre, dificultades organizativas para llevar adelante un reglamento definido y fue “mutando” en la forma hasta poder concluir el año.
En el plano nacional, el 2019 marcó la vuelta de Facundo -un grande de la capital-, al Torneo Federal, y la irrupción de Riachuelo -ambos surgidos del Regional-
San Martín -tras ocho años- y en medio de una crisis interna, dejó su plaza y apareció La Rioja Básket como una nueva entidad de nuestro básquetbol.
Hoy transitan los tres un camino complicado, con economías no tan sólidas, pero con la convicción de un mejor 2020.
Andino y la una Liga “en deuda”
“El proyecto por sobre los desafíos”, la definición encaja a la perfección para explicar el tricampeonato del Andino Sport Club en este 2019, en un fútbol claramente en decadencia institucional.
La Liga Riojana volvió a mostrar su desorganización interna, carencia de criterios y una falta de decisión en el poder que le cabe para defender los intereses de todos.
Protectora de clubes a cuyas dirigencias poco o nada le importó la suerte de sus equipos en la competencia, ha permitido la acumulación de una deuda que pone en jaque a la institución y al futuro del fútbol, haciéndola cada vez más dependiente del aporte del Estado para subsistir.
La Liga ha avalado todo tipo de incumplimientos y ha permitido las más extremas conductas administrativas violatorias a sus propio reglamento interno.
Así, llevó a cabo su campeonato, con los acostumbrados “cambios” de reglamento en medio y le sumó la “Copa Centenario”, con un reglamento que permitió todo tipo de violaciones reglamentarias, incluso hasta en la final.
En medio de tanta improvisación, el Andino Sport Club, pudo escaparle a ello y exponer que en la continuidad de un proyecto están las respuestas.
Tricampeón y dueño de la Copa Centenario, lo ponen otra vez en lo más alto de nuestro fútbol.
Pero no sólo su festejo fue en la Primera, el “rojinegro” también se coronó en Reserva, Cuarta y Sexta División, éxitos que certifican un trabajo dirigencial a largo plazo y que lo llevó a ser el más ganador en la última década.
El año se cierra con las promesas de siempre, ojalá en este 2020 se animen a llevarlas a cabo.