
Con la actuación del Coro Infantil Madre Catalina del Colegio Sagrado Corazón de Jesús se concretó anoche una nueva actividad de extensión cultural impulsada desde el Museo Catedralicio. De este modo, se afianza el vínculo de participación comunitaria y un espacio destinado a la puesta en valor del patrimonio histórico y religioso del templo.
El Museo Catedralicio San Nicolás de Bari es parte de la iglesia principal de la diócesis y santuario del patrono de La Rioja. Fue creado en abril pasado, inaugurado en el marco de la Beatificación de los Mártires Riojanos y cuenta en una valiosa colección de objetos de orfebrería propios de la ornamentación de las imágenes sagradas, como así también relacionados con la liturgia católica.
A estos elementos se agregan obras artísticas como el cuadro de Los Milagros de San Nicolás o el anda o trono del Santo Patrono que es el que se utiliza en las procesiones e integra el patrimonio histórico de la comunidad de la Provincia. El espacio puede ser recorrido por los visitantes de martes a domingos en el horario de 9 a 12 y de 17 a 21. Los museos eclesiásticos además de lugares de preservación y valoración, cumplen el rol de animar a los fieles, convirtiéndose así en un instrumento de evangelización y promoción cultural.
Natalia Lucero Herrera, referente del Museo, explicó en diálogo con EL INDEPENDIENTE que el mismo lleva adelante un área de extensión cultural con distintas actividades, acercando el conocimiento de la Catedral a otras instituciones, como las muestras itinerantes dirigidas a escuelas. Para aquellas que se realizan dentro del templo, escogieron la presentación de distintos coros al finalizar la Misa de los domingos.
Dulces voces
Ayer fue el turno del Coro Infantil Madre Catalina, dependiente del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, cuyo director es el profesor Rubén Castañeda. Una simpática formación de pequeñas, rodeadas por sus familiares y espectadores, entonaron con dulzura canciones populares e infantiles.
Este es el segundo año de actividad del Coro Infantil, integrado por unas treinta niñas que concurren de 2° a 6° grado y está dividido en dos voces: sopranos y contraltos. Castañeda resaltó que las pequeñas coreutas ensayan en modalidad poshora, es decir al término del horario normal de clases.