“Dejo todo. De ahora en adelante no haré más que mantener viva a Gena”, expresó el karateca. “Quiero que siga en el mundo y junto a mí y a nuestros hijos -Danilee Kelly y Dakota Alan- Mi amor por ella es más fuerte que mi carrera, el dinero, cualquier otra cosa. Está enferma, sufre, y yo seré su custodio y su consuelo”, expresó el actor de 79 años.
Hace dos años, al regresar a su casa tras un evento de artes marciales en Las Vegas, el actor sufrió dos paros cardíacos: “¡Dos infartos! Los médicos me dijeron que el noventa por ciento de los hombres con el mismo cuadro habrían muerto. Tal vez fue una señal del cielo: no debía morir, porque Gena me necesitaba”.
Fuente: Rating Cero
