Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Nito Mestre y las canciones inmortales

Inolvidable por ser parte, junto a Charly García, de eso dúo de jóvenes pelilargos que conformaron la base misma de la historia del rock argentino y de la biografía de tantas personas: Sui Generis. La actuación del músico y cantautor constituyó un cierre de lujo para la Feria del Libro 2019. El pasado se hizo presente y se proyectó en cada mirada, con cada letra y melodía sobre el escenario Pedro Agost.



Temas como “Canción para mi muerte”, “Cuando comenzamos a nacer”, “Necesito”, “Quizás porque” y “Rasguña las piedras” ya casi cumplen los 50 años y, sin embargo, conservan toda su fuerza vital. Surgidas del inmenso talento creativo de Charly García, fue a través de  la interpretación junto a Nito Mestre, que terminaron de completarse y alcanzaron todo su esplendor. Se hicieron grandes hitos del rock nacional, coreadas una y otras vez por los jóvenes durante los ’70 y los ’80, incluso mucho después de que Sui Generis se disolviera. Al menos, en apariencia concreta. Porque Nito y Charly siguieron asociados en la memoria de multitudes.

El lunes pasado, al finalizar la 17° edición de la Feria del Libro La Rioja 2019, cientos de riojanos colmaron la capacidad de la sala principal del Paseo Cultural Castro Barros para contemplar reverberar una vez más su juventud, sus sueños, sus ideales, sus amores. Una forma de ser y de sentir arraigada en la biografía musical de cada quien, apegada a la vida misma.

Y no sólo tuvieron oportunidad de escuchar las canciones mencionadas junto a otras más del mismo periodo, sino de comprobar la plena vigencia de un clásico. Nito Mestre, relajado, detallista, músico y trovador hasta los huesos, dejó sobre el escenario la clara señal de una calidad artística a prueba del tiempo. Las emociones se multiplicaron mientras el público coreaba las letras y le expresaba reconocimiento y cariño. Gratitud correspondida.

La Feria del Libro 2019 tuvo así un cierre de lujo. Padres que llevaron a sus hijos para contarles esa parte de su juventud, ese pedazo de historia del rock nacional; adultos a los que la costra de los años se les vino abajo para volver a ser jóvenes, para volver a vibrar frente a uno de los más grandes. Nito mismo desplegó su voz entre los múltiples colores de la pantalla gigante y, a sus 66 años, con un último trabajo discográfico grabado en 2014, hizo notar que hay canciones que siguen su vuelo, inmortales.