
ENVIADOS ESPECIALES, (CHEPES). En la visita al departamento Rosario Vera Peñaloza, Acción y Gestión Departamental se interiorizó sobre el trabajo de La Cooperativa El Monte, en Chepes, dedicada al curtido de cuero caprino y a crear diversas artesanías en cuero. Son 12 socios, que ya tienen 15 años concretando proyectos, superando desafíos, con sueños y metas por cumplir.
Luis Martín, presidente de la cooperativa El Monte, recibió a Acción y Gestión Departamental, en el galpón donde tienen el taller y la curtiembre artesanal de curtido de cuero caprino, que es un lugar prestado para que puedan funcionar ahí, debido a que aún no pueden contar con edificio propio donde puedan realizar su trabajo con las comodidades necesarias.
Martín contó que la cooperativa “es de trabajo en curtido de cuero caprino, ya que en un primer momento empezamos a ver que el material piel en nuestra región no es ocupado, se lo tira, y hace 15 años empezamos a tener la visión de cómo rescatar la piel de los pequeños productores en nuestra región, así es como conformamos la cooperativa. Para darle la figura legal tuvimos bastante tiempo, hace siete años que está conformada legalmente. Con la misma necesidad de una salida laboral empezamos a probar que realmente el trabajo en la piel transformada en curtido de cuero daba resultado, y me parece que es una buena opción elegir hacer el curtido de cuero artesanal”.
La cooperativa tiene 12 socios y todos tienen actividad en la misma línea del curtido de cuero. “De otra manera no se podría ser socio porque es una cooperativa de trabajo y para hacer específicamente esa tarea. Muchas veces las cooperativas se conforman y se las busca como una salida laboral, pero un poco confundida, como buscando el trabajo de empleado a patrón. En esta cooperativa no hay patrón, el socio tiene su derechos, su reglamento y funcionamos de esa manera, de cómo hacer un mínimo productivo”, relató el presidente de la cooperativa.
“Se puede subsistir”
Con el cuero curtido “siempre pensamos en dar el aprovechamiento en lo local, como una salida o un canal comercial de venta. Hicimos la experiencia de hacer la materia prima cuero y luego hacer el valor agregado a través de artesanías de todo tipo”, contó Martín.
Entre las artesanías, realizan billeteras para hombre, para dama, porta termo, morralito para estudiantes, cintos y diversos trabajos. “Todo va en el pedido del cliente, que esté interesado en algún producto y se lo realizamos. Hacemos el diseño y luego le damos la salida a la artesanía”, añadió.
El presidente de la cooperativa comentó que el conocimiento y el aprendizaje sobre el trabajo del cuero fue un proceso. “Fuimos aprendiendo, ya tenemos 15 años, y en esos 15 años tenemos una experiencia, nada nos detuvo. Continuamos ante cualquier tipo de situaciones ya sea provincial, local y nacional. En la cooperativa cuando uno tiene una línea de convencimiento de que realmente se puede subsistir con la mínima tarea productiva, se puede subsistir. Eso como primera parte”.
“Falta apoyo estatal”
Sin embargo, Martín precisó que algo “que nos pasa a todas las cooperativas que queremos resolver nuestra salida laboral, nuestros ingresos genuinos, es la falta de voluntad política del Estado. Nos encontramos con eso, y toda la discusión está basada en ese punto, la debilidad que vemos a través de estos años que venimos transitando, haciendo la lucha con los compañeros, con los socios, es la realidad que nos toca hoy seguir diciendo. Hace 15 años que venimos diciendo lo mismo”.
El cooperativista manifestó que “puede ser muy lindo todo, el que no sabe no siente esto, pero en realidad a las cooperativas hay que darles importancia y hay que empezar a transmitir al Estado que se apoye esto, porque si no, no tendría sentido. Nosotros tenemos una necesidad muy sentida de la conformación de una cooperativa de curtiembre ecológica, o sea del cuero artesanal de la zona para poder funcionar”.
“Funcionamos como sea”
Resaltó que por no bajar los brazos, como cooperativa “hoy tenemos que funcionar, y funcionamos como sea. Este es un predio prestado, trabajamos debajo del árbol, en galpones que le carecen, a lo mejor, de condiciones más dignas para el trabajador, y todo eso hace que tengamos hoy la misma problemática de siempre”.
Por ello, en este momento “el principal anhelo, el deseo es que podamos conseguir donde funcionar. Eso lo estamos tramitando a través de un proyecto que es bastante ambicioso, pero está basado en ver cómo continuamos, dar otro paso, ese es el planteo y esperamos que se pueda ir dando dentro de estos años, que podamos crecer”, señaló Martín.
Si bien es cierto “nosotros demostramos que esto tiene una rentabilidad, que los números dan en el aprovechamiento de la piel, nuestro objetivo es tener el espacio (propio) y la curtiembre, no una gran curtiembre industrial, sino lo mismo que hacemos como tarea manual llevarlo a un lugar donde podamos funcionar con más cantidad de gente, con una curtiembre bien diseñada, donde tengamos el galpón de trabajo, las áreas de cada proceso, que es lo que nos falta”, concluyó el presidente de El Monte.