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La Salamanca Chileciteña: de lo popular a lo artístico y de lo tradicional a lo escénico

CHILECITO, (De nuestra agencia). La obra “La Salamaca Chileciteña” se presentó por segunda vez el pasado miércoles en el Salón San Pablo de esta ciudad. La misma contó con un buen marco de público. La puesta en escena es auspiciada por el Municipio de Chilecito, bajo una idea original y dirección general de Daniel "Coteto" Costas, coreografía y dirección a cargo de Natalia Oliver.



Lo antiguo, lo popular, lo tradicional, esas manifestaciones intangibles que pasaron de boca en boca, por generaciones y que hicieron y hacen a la riqueza de los pueblos, muchas veces abundan de un lugar a otro sin encontrar un sitio donde poder expresarse para ser contadas a las nuevas generaciones. Ahora bien cuando estas reciben fuertes bocaradas de aires innovadores  y la potencia que otorga el arte, allí se transforman y se deslizan en las nuevas generaciones con un mayor nivel de valoración y aceptación.

La obra “La Salamaca Chileciteña”, es uno de esos claros ejemplos donde aquellas figuras que hacen al acervo popular  de toda la región, como “el mikilo”, “los duendes” o el “yastay”, que forman parte más del pasado que de presente, son “adornadas” con trazos artísticos como un guión literario, la música en vivo,  diversos estilos de danzas que contemplan una verdadera “composición escénica”.

La obra es auspiciada por el Municipio de Chilecito, bajo una idea original y dirección general de Daniel "Coteto" Costas, coreografía y dirección a cargo de Natalia Olivera con la participación del ballet de danzas contemporáneas, folclóricas y aéreas "Alma"; música original y dirección de Ruy Barros y la participación de la orquesta independiente "Músicos Amigos", esta obra desplegó más de 40 bailarines en escena y prevé su presentación en Aimogasta, Villa Unión y la ciudad capital.

La importancia de lo artístico

En épocas donde lo virtual tienen a sobre pasar lo real, no es fácil recapitular aquellas viejas costumbres o viejos personajes que tanto efecto surtían en los más pequeños. Es allí donde lo artístico tiene que funcionar como un cuerpo creativo para poder inculcar de manera estratégica esos vestigios tradicionales que forman parte del pasado reciente de  nuestros pueblos.

“La idea no es volver a la tradición, porque sería difícil,  la idea es mostrar en lo que se creyó antes de la televisión y de internet y como eso influía en nosotros cuando éramos niños,  recuerdo que había un mapa donde estaban las distintas salamancas, mucha gente escuchó eso, o dice haber escuchado. Hay lugareños que aseguran que existió  y dicen que los viernes de luna la salamanca abre sus puertas, por supuesto que es una creencia popular, pero nosotros mezclamos un poco para que la gente lo pueda apreciar y entender”, explicó el creador del guión de la obra Daniel “Coteto” Costas.

Añadió que “el tema es que la gente grande va a conocer, pero los jóvenes están en otra cuestión con el internet, globalización, festejan lo de  otros países, como Halloween, porque lo vemos por la tele, la idea con esto  es refrotar una cuestión que ya está en el olvido”.

 Composición pluricultural

Como se dijo más arriba, generar una pieza de contenido popular y tradicional, que es atravesado por lo artístico en varias de sus manifestaciones y también en lo  escénico, da como resultado una verdadera pieza pluricultural, entendiendo que la cultura encierra a todos y cada uno de los componentes anteriores.

Sobre este tema “Coteto” Costas graficó que “en la obra están concatenados todos actos y termina con un medio argumento para que la gente lo entienda. Un conjunto que realiza la música para que la coreografía y todo el ballet vaya representado en danza, no tiene nada de satánico, solo que es el tema de la salamanca”.

“Un grupo de voluntades, diagramamos la obra, con un guión, y ahora va a ser el punto para ver si está completa. Con Ruy Barros lo armamos y la hicimos multidisciplinaria con  danza,  música y literatura, la música es original e inédita para la obra. En la coreografía Natalia Olivera pone su impronta y creatividad con más de 40 participantes”, recalcó.

Por su parte Natalia Olivera, coreógrafa explicó que “trabajamos desde lo conceptual, “Coteto” nos trasmitió el espíritu de cada personaje, de los duendes, de la luz mala, de las brujas y con eso trabajamos. Cada cuadro tiene un clima especial, desde el principio la final hay una música que nos pone en clima y el personaje que nos quieren trasmitir.  Además le dimos un toque más moderno, con  danzas tradicionales, contemporáneas, danzas aéreas, se le dio un toque muy novedoso”.

“Homenaje a  mi papá”

Daniel Costas expresó  que “nos llevó mucho ensayo con luces y sonido, es una obra que se hizo alguna vez, pero no en este mismo formato, es una creación nueva, idea original de mi papá, se hacía de otra manera, se armaba  un cerro con madera y lona, creo que esto lo hago es homenaje a él y por eso quería reflotarla también”.

“Otros puntos de la provincia”

 Una vez presentada en Chilecito, lo autores tienen como objetivo llevarla para otros escenarios.

“La obra es netamente chileciteña, me encantaría llevarla a Villa Unión, también vamos a hacer gestiones para llegar hasta Aimogasta  y también a la Capital de la provincia, tenemos un gran apoyo de la intendente Silvia Gaitán  y lo hacemos público y eso es de gran relevancia para nosotros, la obra es genuina de Chilecito, pero con contenido regional”.

Asimismo, el director de Cultura del Municipio Manuel Toledo  manifestó que “estamos acompañando esta iniciativa a los creadores y organizadores, vimos un despliegue  que va a marcar  la tradición y creencias de nuestro pueblo con un trabajo coreográfico y de producción”.

Este municipio siempre brindó un espacio abierto para que el arte de los chileciteños  se pueda dar a conocer acá y también en otros lados”.