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La Iglesia parroquial atracción de numerosos fieles y turistas

Villa Unión- (Enviados especiales) Bajo la advocación de “Nuestra Señora del Rosario” la Parroquia de Villa Unión, que se ubica frente a su plaza principal, fue construida en el siglo XIX como un sitio de oración para los devotos de la comunidad.



Con una fachada sencilla, pintada de blanco y con detalles en color amarillo, la Parroquia Nuestra Señora del Rosario parece una típica iglesia del norte argentino. Sin embargo, quien llega a Villa Unión, cabecera del Departamento Felipe Varela, se sorprende al ingresar al templo y observar un interior  remodelado que lo dota de aires de modernidad.

Ubicada frente a la plaza principal “San Martín”, la parroquia fue construida en el siglo XIX en una tierra productiva y con un presente y futuro turístico prometedor que se sitúa a 275 kilómetros de la Capital riojana.

En su recorrido por Villa Unión, y en el marco del suplemento especial “Acción y Gestión Departamental”, Medios El Independiente se tomó unos minutos para apreciar cada rincón de este moderno templo, en donde se respira una profunda paz, y para dialogar con su párroco Miguel Frontera.

“Soy párroco de la comunidad de Villa Unión desde hace cinco años, pertenezco a la Diócesis de Deán Funes, Córdoba, llegué a La Rioja para reemplazar al padre Jorge Pérez por un tiempo y al final me quedé”, comentó en principio.

Respecto a la capilla explicó que “el edificio original fue construido en adobe, posee un campanario de una sola nave, muy sencilla y austera, después de sufrir varios sismos una parte de la nave debió ser realizada nuevamente, lo único que quedó del siglo XIX es la fachada del atrio, todo lo demás se modificó”.

Asimismo indicó que “al ingresar al templo un antiguo crucifijo recibe a los fieles, continuando por su interior se pueden apreciar las estaciones de un Vía Crucis artesanal, que debe rondar los 50 años, producido en algarrobo por un sacerdote que se desempeñó aquí durante muchos años, un hombre muy querido y recordado”.

Además destacó la imagen sagrada de Nuestra Señora del Rosario, una figura española de yeso de varios años que es articulada en algunas zonas del cuerpo, y que se venera durante sus fiestas patronales cada primer domingo de octubre.

Diseño vanguardista

Continuando con la entrevista, Frontera se refirió a las remodelaciones efectuadas en el templo. “Elegimos un rediseño vistoso para que la capilla forme parte de los atractivos que posee Villa Unión, las obras iniciaron hace cinco años, esta comunidad posee un gran espíritu de colaboración y de voluntad, los fieles se comprometieron realizando rifas y campañas solidarias y aportando con donaciones particulares, así se recaudaron los fondos necesarios, desde el municipio también nos acompañaron siempre y lo siguen haciendo”, expresó.

Seguidamente precisó que “el lugar no tenía un estilo definido o un aspecto que se destacara, para la remodelación se optó por utilizar materiales de construcción modernos, como fueron los porcelanatos, mármol, cerámicos y piedra, además de puertas  ventanas que permiten el ingreso de luz y de aire, y también sirven como acceso al templo, cambiamos el piso del atrio y ahora queremos colocar vidrios Vitro y cambiar los bancos, el interior está prácticamente listo, las mejoras se hacen de a poco, a los cambios no los tomamos a la ligera”. 

En cuanto a los objetos de decoración, aportan color y un toque distintivo al sitio diferentes lámparas donadas por los fieles que fueron adquiridas durante un viaje a Estambul. “Antes, el turista entraba y estaba solo dos minutos, ahora se queda 20 minutos, media hora, mira cada rincón, le reza a la Virgen, se nota que le gusta lo que ve”, exclamó el religioso.

Actualmente, las tareas continúan en la fachada de la capilla que está siendo restaurada y pintada. Asimismo, y según relató el párroco, buscan incluir en el proyecto de remodelación una ordenanza que establezca como peatonal la calle que se ubica enfrente del templo.

Servicio a la comunidad

En la parroquia de Villa Unión se brindan misas dominicales y  catequesis para niños, jóvenes y adultos, se visitan a los enfermos y se realizan bautismos, novenarios, celebraciones religiosas especiales y acciones solidarias desde “Cáritas”.

“Aquí el pueblo recuerda mucho a sus difuntos, por eso en los novenarios y en las misas aniversarios de fallecidos hay una  con gran participación de la comunidad que acompaña a las familias”, comentó Frontera.

Y agregó que “como parte de nuestra pastoral visitamos las capillas del interior del Departamento para oficiar misas en fiestas patronales, fallecimientos, aniversarios y demás”.

El legado de los mártires

Para finalizar, el párroco se pronunció acerca de la manera en el que el pueblo riojano manifiesta su fe. De igual modo resaltó el legado que dejaron los mártires riojanos, declarados beatos recientemente, el obispo Enrique Angelelli, el sacerdote Gabriel Longueville, el fray Carlos de Dios Murias y el laico Wenceslao Pedernera, para las generaciones presentes y futuras. 

 

“El pueblo riojano es profundamente creyente, muy devoto de sus santos, muy respetuoso de su religión, la cual abarca una rica historia con aspectos de diversa índole; con la beatificación de los mártires heredamos una impronta muy fuerte y nosotros debemos estar a la altura de lo que dejaron Angelelli, Longueville, Murias y Pedernera, hombres que entregaron hasta su vida”, consideró.

En el mismo sentido reflexionó en que “el legado de ellos es el compromiso con el más necesitado, la frase de Angelelli ‘Con un oído en el pueblo y otro en el evangelio’ es muy significativa y requiere de nosotros el saber escuchar al pueblo e interpretar los signos de Dios en estos tiempos”.

Mientras que, sobre los jóvenes expresó que “hay que saber interpretarlos, acompañarlos, ahora es otra su participación, ellos no vienen todos los días a la parroquia pero cuando uno los necesita están firmes y dispuestos a colaborar, realizan  campañas, organizan eventos, por suerte este pueblo es aún sano y pueden desarrollarse en un ambiente familiar y de contención”.