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“Rosarito actuó con mujeres de la época estudiosas, luchadoras y feministas”

Beatriz Peñaloza, sobrina nieta, de la fundadora de los Jardines de Infantes, Rosario Vera Peñaloza, cuenta la vida de la gran pedagoga que dedicó 50 años al camino de la educación creando y dictando conferencias a nivel internacional.



Comenzando la historia de la conocida por todos como “Rosarito”, fue la segunda de sus cuatro hermanas: Delicia, Deolinda y Fortunata, sus padres eran Eloy Vera y Mercedes Peñaloza; nacida en Atiles en 1.873 en el departamento General Juan Facundo Quiroga.

Asimismo, la gran educadora se recibió de profesora de Ciencias y Letras en Paraná. Luego, al quedar viuda su hermana Deolinda junto a sus cinco hijos, y, a tres sobrinos más  “quedan bajo la protección de Rosarito”.  

“A su vuelta a La Rioja, crea los jardines de infantes, era una gran pedagoga también fue profesora en la escuela Normal y de allí se va hacia Buenos Aires con todos los sobrinos” además precisa Beatríz que “mientras vivió en La Rioja, lo hizo por calle Santa Fe casi San Martin”.

“Una vez instalada  en Buenos Aires se crea la escuela Normal N° 1 y tiene actuaciones con Alicia Moreau de Justo y con todas las mujeres de la época que eran estudiosas y luchadoras por su condición de feministas, y actúa lo que hoy se llama sindicato, en ese momento eran asociaciones. Rosarito era muy activa” sostiene.

“Estando Yrigoyen en la presidencia, la deja cesante y parte hacia Córdoba, allí tuvo actuaciones brillantes, con la juventud y en los congresos pedagógicos, mujeres de la época de Alfonsina Storni, permanentemente estuvo dando conferencias por todo el mundo y fue muy reconocida” comenta con orgullo su sobrina nieta.

“Cuando murió Rosarito yo tenía 17 años, estaba en quinto año del Colegio Nacional, ella era una mujer muy dulce, nos hacia algunos cuentos porque también dentro de su don, nos contaba algo picante como para que uno se ría, era bajita y muy buena moza”.

“Cuando ella se enferma, y vino de dar conferencia desde Chamical, la hicieron bailar hasta una zamba, la traen al sanatorio ‘Modelo’ por avenida Rivadavia, ella pide que la saquen porque quería morir en la casa de su sobrino Dionisio, tenían mucho afecto y afinidad” agrega  y recuerda que “tuvo 50 años de docencia y murió en mi casa, en 1950 y con muchos reconocimientos”.

Además cuenta que a Rosarito también le agradaba escribir y  seguía la línea de Joaquín Víctor González, por lo que, en Mi Aldea (que es de su autoría) realiza una descripción que recuerda su infancia y describe a su pueblo natal, Atiles, a pocos kilómetros de Malanzán en el departamento General Juan F. Quiroga.

Por su parte, Beatríz agrega “mi hermana Estela siguió los pasos de Rosarito, además de ser la primera maestra jardinera provincial, se dedicó a la cooperadora del hospital de niños Clodulfa Ozán, estuvo 25 años de presidenta”.

El 29 de mayo Beatriz donará un cuadro de su hermana Estela, pintado por su hija Beatríz de la Vega Peñaloza

El 8 de marzo para el Día de la Mujer le hicieron homenaje a Beatriz la Legislatura, como mujer destacada.