
Los museos nos acercan la historia y el arte, nos enseñan del pasado, mantienen viva la herencia de nuestros antepasados y preservan la cultura..
El Municipio cuenta con varios museos a su cargo, entre ellos el Museo de la Ciudad y el Museo de Bellas Artes Octavio de la Colina. La directora adjunta de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la comuna, Guillermina Díaz D´Albano, dialogó con Medios El Independiente para contar la historia de ambas entidades y su trabajo en la actualidad.
El Museo de la Ciudad, ubicado en Pelagio B. Luna al 300, cuenta con seis salas, de las cuales tres son muestras permanentes, donde se exhiben mobiliarios y objetos de épocas pasadas. En la primer sala se encuentra la muestra del Bar La Opera, que fue centro de la bohemia trasnochadora de muchas generaciones, donde confluyeron personas destacas de la ciudad, artistas, como Estanislao Guzmán Loza y políticos, entre otros. Fue inaugurado en 1930, sobre calle Pelagio B. Luna, frente a plaza 25 de Mayo. Museos, los guardines del pasado
Tras su cierre en 1967, donaron parte del mobiliario al Museo de la Ciudad, por lo que hoy se puede apreciar la barra, el exhibidor donde aún hay botellas de la época, incluso algunas de cerámica, la caja registradora y hasta el menú.
Es una de las salas que más llama la atención de los turistas, comentó Díaz D´Albano. Es como un viaje en el tiempo para las personas mayores, que guardan recuerdos de la época.
Además, en las paredes hay fotografías en blanco y negro y una a todo color del propietario del bar, Ricardo Tineo; también se pueden apreciar publicidades y otras curiosidades.
Continuando el recorrido se accede a la segunda sala, que recuerda la vieja Estación Sanitaria Federal que atendía todas las consultas médicas y urgencias, ya que aún no había hospital en la ciudad. “La Estación Sanitaria funcionó en este predio, donde hoy está el museo. Fue durante la gobernación de Pelagio B. Luna”, indicó la directora adjunta.
Al ingresar a la sala se observa un retrato de Pelagio B. Luna con una breve reseña de su vida y gestión. Además, están exhibidos objetos de la época, como ser un gran termómetro ambiental y una balanza. También hay fotografías de la época y los planos de la vieja Estación Sanitaria. “Se mantiene la arquitectura colonial. El frente del establecimiento sigue igual que en esa época”, destacó Díaz D´Albano.
La quinta sala retoma la temática y se denomina “servidores públicos”, donde lo principal es el mobiliario de la Estación Sanitaria y los objetos usados por los médicos de la década del ´30 en distintas especialidades, como ser pediatría, dentistas y en los partos. Los elementos se caracterizan por ser todos manuales, ya que aún no había electricidad. Mientras que en una repisa se ubican cascos y elementos que usaban por bomberos en las décadas del ´80 y ´90.
Temporalmente hay dos salas dedicadas a la muestra de monseñor Enrique Angelelli, la cual fue muy visitada por la reciente beatificación. En el lugar se pueden apreciar objetos personal, como ser sus lentes, su bufanda y una cruz.
La sala cuenta su historia personal y de su pastoral mediante fotografías y textos. En muchas de las imágenes se observa a Monseñor junto a familias rurales.
En la última sala se instala una muestra de un repaso histórico sobre la fundación de la ciudad, con su contexto, sus protagonistas y datos históricos.
ACCESIBILIDAD
Todas las salas tienen salida a una galería, donde siempre hay muestras. Por este mes, se puede apreciar una sobre el Calvario, como patrimonio de la ciudad. “Siempre hay información sobre algo que nos identifique como riojanos”, contó la Directora adjunta.
Lo destacable, es que la galería puede ser visitada en cualquier momento, aunque el museo no esté abierto. Además, en una de las paredes, hay una línea del tiempo, que realiza un repaso por todos los edificios donde funcionó la Municipalidad a lo largo del tiempo.
“También contamos con un archivo donde se puede buscar información de la ciudad. Es muy visitado por estudiantes de historia y arquitectura”, destacó Díaz D´Albano.
El mayor público que reciben los museos son los turistas que visitan la ciudad. “Nosotros abrimos los lunes y eso nos valoran los turistas. Siempre recibimos visitas y como el museo de Bellas Artes está al lado, la gente hace el circuito”, contó la directora adjunta.
Otro público importante son los estudiantes de las escuelas. El año pasado el Ministerio de Educación implementó el programa “La Escuela va al Museo”, por lo que centenares de alumnos realizaron visitas guías. Este año el programa iniciará el próximo mes.
El Museo de la Ciudad fue creado con la finalidad de mantener viva la identidad de la ciudad y preservar el patrimonio urbano tangible e intangible. Fue inaugurado un 20 de mayo, aniversario de la ciudad, de 1992. Su rol social es central para guardar la esencia de todos los riojanos.
Museo Octavio de la Colina
Por su parte, el museo de Bellas Artes, fue el primer museo municipal, creado en 1950 para albergar el patrimonio adquirido en el Primer Salón anual de Arte “Joaquín V. González”. La encargada del museo, Analía Pizarro y una de las guías, Valeria Quintela, contaron que en 1950, artistas de La Rioja, de otras provincias y del extranjero participaron del Salón Joaquín V. González y donaron sus obras para el patrimonio del museo. Hoy se pueden apreciar algunas de ellas en la muestra permanente del ala sur, entre ellas, la del pintor riojano, Estanislao Guzmán Loza. Pero recién a diez años de su creación, el museo municipal consiguió un espacio físico, en el centro de la ciudad. En la oportunidad el Museo Nacional, concedió más de 40 obras en calidad de préstamo, que se sumaron al patrimonio.
La buena racha duro solo dos años, y la falta de políticas culturales provocaron la decadencia de la institución, que sufrió numerosos traslados, proceso en el cual las obras no se preservaron correctamente y quedaron en estado de abandono, lo que provocó que las autoridades del Museo Nacional reclamen las obras cedidas en préstamo, reduciéndose el patrimonio municipal.
Finalmente en 2004, el museo municipal se trasladó hasta su edificio actual, en Pasaje Diaguita y se le asignó el nombre de Octavio de la Colina.
Actualmente el patrimonio consta de las obras obtenidas con el Salón Joaquín V. González, las que fueron restauradas integran la muestra permanente, que cuenta con varias salas, una de ellas dedicada especialmente a Facundo Quiroga, donde hay un retrato del caudillo riojano y dos obras de grandes dimensiones de la batalla de Yaco, donde fue asesinado.
Los cuadros fueron realizados por los artistas extranjeros Gulbourg y Bellocq, que realizaron la temática local para poder participar del Salón. El patrimonio municipal asciende a más de 200 obras, que fueron donadas a lo largo del tiempo, entre ellas Muestra del Bar La Opera.
Quintela destacó que en la muestra se resalta la importancia de la conservación y restauración de las obras.
El museo cuenta con tres alas, la sur, donde se ubica la exposición permanente. Mientras que en la norte y este se montan muestras que van cambiando durante todo el año.
Actualmente en el ala este está una muestra del Centro Polivalente de Arte, por su aniversario 45º, donde se exhiben obras de docentes que pasaron por la institución y son reconocidos artistas provinciales. Mientras que en el ala norte, a fines de este mes, se podrá visitar la muestra de Rainiero Fallabrino, que perteneció al grupo Calivar.
Las muestras, en su gran mayoría, son defi nidas y diseñadas por el mismo museo, pero los artistas que quieran exponer, deben presentar un proyecto, que será estudiado por el personal.
Pizarro y Quintela destacaron que el año pasado se montó una muestra del Salón de la Vendimia. “Fue una muestra muy grande, que implicó muchas gestiones por el presupuesto, porque lo más costoso fue el traslado de las obras, además de los ploteos y otros detalles necesarios para la exposición”, sostuvieron.
Sobre el público que recorre el museo, coincidieron que en su mayoría son turistas, tanto de argentina como de otros países; pero mediante el programa “La Escuela va al Museo” también se acercan muchos estudiantes.
Ambos museos abren sus puertas, en horario invernal, de 9 a 13 y por la tarde de 15 a 20, de lunes a viernes. Los sábados de corrido de 10 a 20 y los domingos y feriados de 10 a 15.
Las políticas de inversión, fomento y preservación del arte y la cultura son centrales para toda la sociedad. El presupuesto debe estar garantizado y hacerse efectivo para que nunca más vuelvan a repetirse la pérdida y deterioro de obras que aportan a la identidad y cultura de cada época.