
El párroco de Olta, y amigo de Carlos de Dios Murias, fray Miguel López, participó de la Misa y describió el proceso de Beatificación de los Mártires Riojanos como un momento de emociones encontradas.
Entrevistado por Medios El Independiente Fray López relató que “yo fui compañero del seminario y amigo personal de Carlos de Dios, lo conocí en Buenos Aires y compartimos mucho tiempo juntos, estábamos en Moreno cuando Monseñor Angelelli nos dijo que teníamos que fundar una comunidad franciscana en Los Llanos riojanos, con ese propósito ‘Carlitos’ fue enviado aquí, para abrir una casa en Chamical”.
“La persecución que vivimos durante la dictadura fue muy fuerte y aguda, en mi caso sabía que me estaban controlado, trabajábamos en barrios humildes y eso no gustaba al sistema, nos llamaban ‘guerrilleros’ nos veían como personas peligrosas cuando en realidad sólo teníamos el Evangelio, sólo queríamos cambiar al país”, precisó.
En relación, el religioso comentó que “hubo un tiempo en el que celebré la misa a las tres de la mañana porque sabía que podían ir a buscarme, fue muy duro cuando nos enteramos del asesinato de Carlitos, a mí me tocó avisarle a su familia, todos sabíamos de la persecución que vivía, él nos la contaba, pero nadie creyó que terminaría así”.
Para finalizar, el Fray se refirió a la beatificación de los Mártires Riojanos. Al respecto expresó que “hace 40 años que vengo soñando esto, el sábado fue un día de emociones encontradas, por un lado recordé aquello tan duro que sucedió, porque el martirio cuesta lágrimas, dolor y preguntas, pero por el otro sentí alegría por su beatificación, hoy (por ayer) estoy más tranquilo, ahora el desafío es recoger la memoria de los cuatro y comprometernos”.