
El vicario del Obispado de La Rioja, Roberto Queirolo, se refirió a la gran celebración de beatificación de los mártires Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera, que se llevará a cabo este sábado en el Parque de la Ciudad.
“Es una movida muy importante donde esperamos decenas de miles de peregrinos de todo el país y algunas figuras episcopales de países vecinos, de Francia y familiares del padre Gabriel, que ya todos han ido pasando a través de los años hermanos, sobrinos, ya la nueva generación, porque ya son más de 40 años de su asesinato, han pasado tres obispos, así que nunca ha olvidado la diócesis de Francia a su hijo que entregó aquí su vida por nosotros”, dijo.
En tal sentido, Queirolo agregó que “esperamos la participación de obispos argentinos, que estará reducida porque cada cuatro años los obispos del mundo tienen la visita al Santo Padre, un año es Europa, otro Asia , África y América, así que les toca a nuestros obispos en ésta fecha participar, por eso un grupo grande de obispos va a estar en Roma se va a unir a la ceremonia de beatificación participando la iglesia argentina simultáneamente cuando aquí sean proclamados como beatos”.
Queirolo explica que “es el paso previo al declararlos santos, después de la beatificación se pide a través de la oración a Dios un nuevo signo que confirme lo ya alcanzado, un milagro, hecho por intervención de los santos que están postulándose justamente para ser declarados tales y, estudiado como se hace consensuadamente por todo tipos de peritos y de teólogos, esa manifestación extraordinaria , a veces atribuible a Dios como un milagro hecho a través de la intersección de un santo concreto cuando eso suceda, ya no serán solamente beatos, sino santos”.
Asimismo, precisó: “lo que en el común de los santos, religiosas, obispos, sacerdotes que son canonizados, en esos casos, se pide dos milagros pero en el caso del martirio solamente uno. Teniendo en cuenta lo singular, lo radical de la entrega hasta dar la vida como que se exime de una prueba anterior, sino solamente una en lugar de dos para declararlo santo, cosa que con el tiempo podríamos ser testigos”
La Santa Sede tiene como su “área” de Canonización de los santos entonces allí, hay un cardenal al frente y muchos colaboradores de manera tal que, cuando hay una persona que muere como se dice “el olor de santidad”, o sea, que da la impresión de que para edificación del pueblo cristiano, el reconocimiento de esa vida virtuosa ser considerado santo, se hace como una especie de un expediente de información sumaria y eso es analizado en el “umbral de la causa” y si se ve que es viable, entonces ya se piden más datos y se deriva a estudios teológicos, históricos, de tipo psicológico, para ver si realmente esa persona o ese grupo de personas reúnen los requisitos para ser declarado santos” admitió el vicario.
El vicario explicó que “los mártires quieren decir testigo, testigo del amor de Dios, que vale mas que la vida que cualquier otro bien de lo cual podamos valernos en esta existencia terrenal y ser testigos de la primacía de Dios, somos imágenes vivientes suyas y no la podemos denigrar renunciando a nuestra fe, aunque eso nos cueste la vida, así que es un mensaje no solamente para La Rioja sino para el mundo entero, los mártires son así, de ese amor de Dios que le ha dado a ellos esa certeza interior y esa fuerza para renunciar a lo mas precioso porque la vida es todo , antes que renunciar a la fe, a la fe de Jesús en su iglesia , en su pastor.
“Era importante para el Papa”
“El caso de Angelelli por indicación del Padre Santo, se ha hecho en forma expeditiva, seguramente se han dejado de lado otros estudios para priorizarlos cuatro mártires, porque el Papa quería con celeridad que esté el testimonio de vida para todo el pueblo argentino”, precisó Queirolo.
En tanto, destaca que “un obispo, un padre de familia, un sacerdote y un religioso, contempla los cuatro estados de los bautizados en la iglesia, así que era importante para el Papa de manera que se priorizó sobre otros estudios se dejaron momentáneamente, de lado. Para dedicarse a esto que supone un análisis hecho por especialistas y muy detallado, minucioso de la doctrina, las palabras, los hechos de cada uno de ellos”.
Consultado sobre qué significa esta beatificación para los riojanos, el sacerdote dijo que “para los riojanos, para la Argentina y en definitiva para el mundo, que vale la pena realmente asumir el evangelio como norma de vida, que no hay valor que lo supere, ni siquiera lo más preciado, que es el de la propia vida, no es solamente dejar afectos, dejar el país, dejar situaciones acomodadas de la vida, sino dejar toda la vida, antes que renegar de la fe en Jesús y de su amor, manifestado en la cruz por nosotros” consideró el Padre Roberto.
El Papa Francisco y Angelelli
A la pregunta si Francisco y el “pelado” también conocido así monseñor Angelelli, manifestó “si lo conoció, estuvo con él personalmente, cuando hicieron un retiro espiritual para elegir las nuevas autoridades de la Compañía de Jesús, o sea, de los Jesuitas en el país, le pidieron a monseñor Angelelli que él se lo dictara, y le pidieron que le diera las meditaciones, reflexiones, aquello que habitualmente llamamos retiros espirituales”.