Rosario del Valle González, conocida por todo el pueblo de Aimogasta, como doña Charo, de 72 años y 40 dedicados a la elaboración y venta de comidas típicas, empanadas, pan casero, tortilla y las tradicionales humitas en chala en los días de Semana Santa.
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En su relato cuenta “ya hace más de 40 años que yo vengo con esto de las humitas, digamos las siete semanas que son de cuaresma” continúa “como es una tradición esto, de nuestra religión, no sé si las otras religiones lo hacen también. Esto viene de muchísimos años a tras como el locro, las empanadas, humitas, todas son comidas de muchos años y yo las vengo haciendo hace más de 40 años” sostiene doña Charo.
“Mis padres, abuelos me dejaron la tradición y es por eso que yo sé, esto, también me enseñaron la abuela de mi marido”
Doña Charo además de la enseñanza que le dejaron sus ancestros, tiene su secreto a la hora de elaborar sus propias humitas, así lo expresó “una es que rallan el choclo con cuchillo y lo hacen con cebolla frita, tomate, morrón, bueno todos los condimentos que se necesita”
El secreto de doña Charo
Así lo hizo saber, como elabora sus propias humitas de sabor especial y ricas a la hora de degustarlas “las hago con el choclo blanco, zapallo criollo, cebolla y tomate, se hace una sola pasta, se la condimenta a gusto y el secreto de mis humitas es que tiene que estar condimentado con comino, también agregar el queso, hacerlas en chala y atarlas con hilitos de chala, porque la chala del choclo es el que le da sabor a la humita, entonces usted va a paladear la humita verdadera” remarcó la vecina.
Para culminar la elaboración, la cocción debe ser durante una hora agregando al agua y sal a gusto.
En manos de sus hijas
Por el paso del tiempo y el cansancio de los años, la tradición la siguen sus hijas, año a año y semana tras semana por lo que doña Charo expresa “ahora ya no puedo, quedan mis hijas, ellas están siguiendo mi tradición, les gusta, aprendieron y económicamente nos salva un poco para los gastos que tenemos aunque no se gana mucho pero nos ayuda”.
Para finalizar, doña Charo sostiene “creo que tenemos que levantar al país trabajando y no pidiendo, los funcionarios tienen que largar obras para que trabaje la gente” enfatizó.
Además solicitó a su comunidad “le pido a todo mi pueblo de Aimogasta que sigan adelante y que pidan a Dios y a la Virgen que siempre los proteja y ayude y también que seamos todos buenos y solidarios”.
No obstante, doña Charo cuenta con una familia numerosa de 12 hijos, 40 nietos y 10 bisnietos, su marido y compañero es el reconocido artesano (de barriles y jarras) Raúl Díaz, del barrio Inmaculada Concepción I, de la ciudad de Aimogasta.
Otra de las tradiciones que sigue todos los años doña Charo y la familia es la concurrencia al santuario Señor de la Peña, toda la familia se reúne en un solo lugar “hay que hacer una tremenda sombra porque somos muchos”.