Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Beatificación de los mártires riojanos y el juicio a Milani reivindican la lucha contra la dictadura

Presos políticos riojanos, desaparecidos, obispo, sacerdotes y laicos asesinados y su beatificación, el “negacionismo” actual, traiciones y el juicio a Milani por la desaparición de Ledo estarán muy presentes este 24 de marzo.



A 43 años del Golpe de Estado más cruento de la historia del país, Madres de Plaza de Mayo, ex presos políticos y AMP reflexionaron sobre la fecha y dieron a conocer las actividades programadas.
Marcela de Ledo, su hija Graciela Ledo, Luis Gómez, y María Elena Cabrera en visita a Medios EL INDEPENDIENTE reafirmaron las consignas “ni olvido, ni perdón, ni reconciliación” con el genocidio que perpetró la dictadura militar hace 43 años.
Graciela Ledo manifestó que este aniversario tiene “para los riojanos y argentinos, conocer un poco más la tarea pastoral del ex obispo Enrique Angelelli, los curas de Chamical y el laico Pedernera porque son declarados mártires de la fe y serán  beatificados, es un acontecimiento muy importante, no sólo para la gente de la Iglesia sino toda la sociedad”.
Reivindicó a “los cuatro porque fueron víctima de la dictadura, asesinados, como los ex presos políticos, los exiliados, y desaparecidos  que son los que nosotros recordamos como familia y en particular Marcela de Ledo como titular de Madres de Plaza de Mayo, aquellos que no volvieron del horror”.
Reafirmó que la dictadura “fue un genocidio, son 30 mil los desaparecidos, pese a la actitud negacionista del gobierno nacional, nuestra lucha seguirá siendo por memoria, verdad y justicia”.
Sobre los juicios sumaron que  “los genocidas que hayan tenido participación y que estén vivos, queremos puedan ser juzgados con todas las garantías que no les dieron a sus víctimas, como está sucediendo y que las condenas sean en cárcel común y efectiva. El domicilio particular no es una prisión y la violan de forma permanente, como sucedió con Roberto Catalán, por suerte fue revocada la prisión domiciliaria y fue producto de la lucha que llevamos adelante las organizaciones de derechos humanos”.
Ledo expresó su satisfacción debido a que el juicio por el caso de Alberto Ledo ya tiene fecha: el 16 y 17 de mayo en la provincia de Tucumán contra César Milani y Esteban Sanguinetti imputados por su desaparición. También se está a la espera del juicio de Alfredo y Pedro Olivera que fue postergado y espera que comience inmediatamente concluida la megacausa.
 
Nunca bajamos los brazos
 
Marcela de Ledo, con 88 años a cuestas manifestó que “desde hace  43 años luchamos y en ningún momento hemos bajado los brazos, ni hemos renunciado, ni hemos negociado la vida de mi hijo, el Gobierno nacional dijo que los organismos de derechos humanos, somos un curro, y que hay que trazar una línea y no mirar atrás, a pesar de todo esto, continuamos con más fuerza porque no podemos permitir que se borre nunca la memoria”.
Envió un mensaje a los jóvenes que “tomen la posta cuando las madres ya no estén, muchas han fallecido, las pocas que quedamos, estamos como podemos en las plazas. Las madres aparte de buscar a nuestros hijos estuvimos reclamando siempre por las causas sociales, y consideramos que la falta de trabajo es un crimen, ante los despidos que están sucediendo en La Rioja y en el país”. 
Por su parte, María Elena cabrera, representante de AMP, dijo “como sindicato docentes tenemos un fuerte acompañamiento a las Madres de Plaza de Mayo, en todos los procesos que vivieron desde el 76 hasta la fecha, el Gobierno nacional fue vaciante de todo lo que han significado los derechos humanos, se cerraron escuelas, fuentes laborales y debemos unirnos para defender todos los derechos, hoy más que nunca”, acotó.
 
Misa en la cárcel
 
Lucho Gómez, expreso político, incondicional en su apoyo a Madres, fue detenido en abril del 75’, pero atesora en sus recuerdos la misa que ofició el ex obispo Enrique Angelelli el 23 de diciembre de 1975 en la cárcel.
“Fue muy significativa por su homilía, nos emocionó, nos decía que debíamos tener fortaleza, no debíamos tener temor porque estar detenidos, ya que estábamos luchando por los derechos y cuando nos dio el saludo de la paz, nos dijo; yo también tengo miedo”, recordó.
Además sumó que “en esa época no permitían el ingreso a la cárcel de personas que no tuvieran que ver con los familiares directos y al obispo no lo dejaban ingresar,  sin embargo él invocando ser la máxima autoridad de la Iglesia, ingresó y nos dio la misa”.
Gómez rescató que “no hubo gremialista, partido político, sector social que no tuvieran presos políticos, más de 1.800 presos pasaron por la cárcel riojana”.
También recordó lo vivido por Alberto Ledo, que “fue llevado para ayudar en la misa de Pelanda López, capellán del Ejército y en la vereda del frente de la iglesia de Angelelli, en una clara movida de inteligencia para ver con quién se relacionaba, con quién hablaba y resulta que todos lo conocíamos porque era del barrio, compartimos el mismo grupo juvenil, teníamos una militancia común. A los pocos días lo trasladan a Ledo a la ciudad de Tucumán y termina siendo desaparecido”. 
 
Traición de ex senadoras
 
Graciela Ledo apuntó a “las complicidades del genocidio que no solamente fueron los militares, ni las fuerzas armadas, sino civiles, parte de la Iglesia, grupos empresariales, vecinos que denunciaron, ya en democracia, representantes de nuestro pueblo negaron testimonios y no acompañaron nuestros reclamo de justicia por la desaparición de Alberto Ledo, me refiero a  dos ex senadoras riojanas Hilda Aguirre de Soria (Beba) y Teresita Luna, quienes levantaron su mano para apoyar el ascenso del general César Milani como Jefe del Ejército”.
Ledo aseguró que acercó a las ex senadoras personalmente “dos carpetas donde estaban antecedentes, declaraciones de Olivera, sobre el caso de mi hermano, para pedirles por favor no levanten la mano, no cometan una traición  para una familia riojana que reclamaba justicia con la verdad. Estas dos ex senadoras, la historia las va a recordar con traición, no sé qué hicieron de bueno, pero para nuestras familias y organismos de DDHH, para la gente que quiere la justicia, ellas no son un buen ejemplo”, concluyó.