
Ante 17 mil espectadores, el reggaetonero presentó un gran show con sus clásicos y nuevos hits. "Gracias a la gente que me sigue desde la 'Gasolina' hasta hoy", dijo emocionado.
“Gracias por el apoyo de siempre, la gente que me sigue desde la 'Gasolina' hasta hoy”. “Un saludo a los artistas que están abajo. Yo alguna vez fui ese que estaba abajo viendo el show de mi artista favorito, lo que quiere decir que ustedes pueden estar aquí arriba”. “Hay que apoyar a los nuevos chamaquitos que están haciendo música urbana para que el género siga creciendo”.
Daddy dejó todo arriba del escenario.
Algo no cuadra. Las palabras de Daddy Yankee en GEBA, en su concierto del viernes 15 de marzo, poco tienen que ver con las declaraciones que él y todos los reggaetoneros tiran en sus canciones. “El máximo líder”, “El Jefe”, como se hace llamar, no hace gala en sus palabras entre tema y tema de su liderazgo o jefatura, de que es el número uno.
Pero lo es. Existe una ambivalencia que convive, entre el entretenedor que se jacta soberbiamente de su habilidad y el ser humano que no se cree todavía que 17 mil personas canten sus hits a muchísimos kilómetro de la isla de Puerto Rico en la que creció y compuso la mayoría de esos éxitos. El personaje deja espacio para el hombre detrás, y así coexisten.