
El historiador Miguel Bravo Tedin comenzó el 2019 con la publicación de dos nuevos trabajos editoriales. Se trata de La Revolución del 90 en La Rioja y la reedición de El Cordobazo, Un grito de libertad en coautoría con Gonzalo Sarría. El autor brindó detalles de ambos libros en diálogo con El Independiente..
Con una primera edición realizada hace 25 años, sobre “El Cordobazo”, Bravo Tedin resumió que “El interés es ver un poco el recuerdo personal, rescatar a personajes sobre los cuales uno siempre tuvo un gran respeto como fue Agustín Tosco que fue la cabeza de ese movimiento. Y luego hablar de la Unión Obrero Estudiantil, algo muy original y el gran dinamizador de lo que fue el Cordobazo”.
“El Cordobazo es sin duda uno de los acontecimientos históricos más significativos y trascendentes en la historia cordobesa del siglo XX. Su importancia trascendió los límites de la ciudad que vivió esas jornadas populares del 29 y 30 de mayo de 1969 y se proyectó hacia el país”, refiere el autor al inicio de su publicación. Al respecto y teniendo en cuenta que se trata de una reedición Bravo Tedin explicó que “El aporte es que todavía vivían muchos de los protagonistas. Lo importante es el testimonio vivo de esos acontecimientos. El gobierno de Onganía había llegado en el 66, echando del poder a un buen gobierno como fue el de Illia. Onganía lo primero que hizo fue eliminar la ley universitaria que era reformista, y que daba participación a los estudiantes en el gobierno de la universidad. Ese gobierno fue represor aunque no llegó al nivel de la dictadura del 76, era la demostración de que disponían sin consultar y eso fue creando un clima muy adverso al gobierno. Tanto es así que anterior al Cordobazo que fue el 29 y 30 de mayo de 1969, ya habían ocurrido hechos en Corrientes, Rosario, Tucumán, pero no de la magnitud que adquirió en Córdoba”.
En tanto subrayó que “Esa magnitud estuvo dada en que se habían organizado los obreros, los gremios más combativos en ese entonces eran los de Luz y Fuerza y Smata, de las automotrices. Fueron miles de obreros que salieron ese 29 de mayo, se calculan unos 10 mil, marchan hacia el centro de la ciudad y se unen a la acción de los universitarios que habían dispuesto para esa fecha una huelga. Todo eso fue tomando una envergadura que ni los organizadores lograron prever. Hubo un elemento espontáneo, el pueblo de Córdoba salió a acompañar esas huelgas, fue toda la ciudad. Me acuerdo que al anochecer de ese día todas las luces se apagaron porque los obreros de Epec intervenían activamente. Todo fue combinándose, la organización previa con muy buenas bases, a eso se agrega un gobierno muy poco popular en Córdoba y la frustración de los estudiantes respecto a que los beneficios de la universidad reformista no existían más”.
“Hay dos versiones para interpretar el Cordobazo, una que se trató de una manifestación muy bien organizada que después adquirió otro nivel en cuanto a la participación de la gente. Pero hay otra versión oficial que habló inmediatamente de que todo este movimiento era producido por la influencia Castro comunista. Se habló incluso de subversión. En realidad eso no era cierto. Y de parte de los protagonistas, dijeron que estaba muy bien organizado porque ellos hacía tiempo lo organizaban. Lo que nunca nadie previó fue que la gente se anotó porque todos los barrios de Córdoba estuvieron participando. Pero también fue una participación no destructiva. La represión que hizo el ejército no sirvió. Con el otro autor Gonzalo Sarría hicimos un seguimiento hora por hora de cómo se fueron dando los hechos. Lo que sí sirvió del Cordobazo por lo que significó en el país, fue el golpe de gracia al gobierno de Onganía”.
Cómo interpretar hoy el Cordobazo
Según una breve definición del historiador James Brennan tomando a América en su totalidad, el Cordobazo está considerado el más importante movimiento social de tipo revolucionario, en América en el siglo XX, dicho por Brennan que vino años después aunque pierde la posibilidad de haber entrevistado a gente fundamental como Tosco”, detalló Bravo Tedin mientras reflexionó que “Tosco hasta muerto molestaba. Fue el más puro de los sindicalistas, hablaba muy bien, siempre vestido de overol, él trabajaba y después se iba al sindicato, hablaba en la universidad. Nada que ver con otros sindicalistas que no saben ni hablar. Nada que ver con los burócratas de siempre y traidores de la clase obrera. Un sindicalista debe ser como Tosco por su dignidad, no era traidor, tenía una ideología progresista pero no fue subversivo ni nada de eso”.
La Revolución del 90 en La Rioja
La segunda de las propuestas editoriales de Bravo Tedin trata sobre un hecho poco difundido en la historia local, “La Revolución del 90, “Varios autores siempre valoraron la Revolución del 90 que fue una de las grandes revoluciones que se hizo en el país, como un hecho específicamente porteño. Tuvo repercusión en Córdoba y en otros lados pero quedó como una verdad de a puños eso de que fue un acontecimiento porteño. La verdad que La Rioja estaba muy al tanto de lo que ocurría, en el gobierno estaba Joaquín Víctor González que hace mención a lo que significaba la revolución. Un trabajo genial en cuanto a que él tenía 22 años cuando lo escribe y la concepción es absolutamente moderna. El era tirando a conservador en muchas cosas y es una de las figuras claves en el segundo gobierno de Roca, no obstante mostró sus ideas de progreso en todo lo que escribió y en la Universidad de La Plata. Ese hombre convoca a las milicias de La Rioja, que eran civiles, y manda a esos 150 riojanos a Rosario para apoyar al gobierno constitucional. Si no hubiera existido González como gobernador no se podría haber escrito esa historia", explicó el historiador.
Ambas publicaciones están disponibles para la venta en Kiosco Matías.