
La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción al proyecto de interrupción del aborto hasta la semana 14, durante la mañana de este jueves 14 de junio. Con 129 votos a favor y 125 en contra y una abstención.
El debate histórico tuvo la intervención de 256 diputados que desde las 11:23 de ayer miércoles expusieron hasta este jueves cerca de las 10, sus posiciones a favor y en contra del proyecto que despenaliza el aborto.
Por primera vez un proyecto de interrupción del embarazo llega para ser tratado en el Congreso de la Nación.
La marea verde logró el consenso en la Cámara Baja para obtener la mayoría de votos que le dio via libre al proyecto para ser debatido en la Cámara de Senadores.
Por un lado quienes portaban un pañuelo, prenda o pulsera verde fundamentaron su posición de defensa a la interrupción del embarazo señalando que es un derecho de la mujer a la decisión sobre su propio cuerpo, evitar la muerte sobre todo de mujeres pobres, el acceso a una práctica segura, una deuda de la salud pública.
En tanto el derecho del niño por nacer, la defensa de las dos vidas, a la 1:30 el presidente de la Cámara de Diputados hizo un alto en la sesión señalando que quedaba pendiente una lista de oradores de 100 personas y pidió a quienes conduzcan los bloques verdes y celeste propongan una reducción de oradores, sobre todo para quienes están afuera tomando frío.
Los 257 legisladores debatieron un proyecto de ley que legaliza la interrupción del embarazo hasta la semana 14 y extiende el plazo en casos de violación, riesgo de vida para la madre y malformación fetal.
El aborto es ilegal en Argentina excepto si la vida de la madre corre peligro o el embarazo es fruto de una violación. La legislación, que se remonta a 1921, contempla penas de cárcel de entre uno y cuatro años para aquellas mujeres que interrumpan su embarazo.
La diputada Graciela Ocaña del PRO por la provincia de Buenos Aires destacó el hecho que “en 35 años de democracia por primera vez este congreso está tratando el proyecto”. “Aquí lo que se está discutiendo es una situación de salud pública, en la Argentina se realiza entre 300 a 500 mil abortos y es una de las cinco principales causas de mortalidad materna en la Argentina garanticemos el aborto legal no clandestino”, agregó.
En contraposición y en rechazo al proyecto de despenalización la diputada Soledad Carrizo de la Unión Cívica Radical por Córdoba dijo que rechaza porque tampoco la legalización es la solución porque también mata, otra duda que tenemos que analizar es el arraigo constitucional que tiene el derecho a la vida. Me resulta un absurdo porque este proyecto busca enterrar un derecho como es el derecho a la vida
Uno de los que había mantenido su voto oculto, José Ignacio de Mendiguren, del Frente Renovador, rompió el silencio antes de entrar a la Cámara. "No puedo obstaculizar que se pueda acceder a esta atención que todas esas mujeres necesitan", dijo el diputado, dando a entender que pensaba votar a favor de la ley. Sus palabras pusieron en evidencia el debate interno que atravesó a muchos detractores. "Tomé la decisión en soledad. Tengo mis convicciones, pero recorrí el país y vi que en la clandestinidad suceden cosas espantosas. La decisión de abortar ya está tomada, nadie la toma mirando el código penal. Y cuando las mujeres la toman están solas", dijo De Mendiguren.
"No venimos a discutir sobre despenalización, este proyecto es una legalización irrestricta", denunció en el hemiciclo el diputado oficialista Nicolás Massot, muy crítico con la ley. "Es un dilema moral, jurídico e ideológico; por eso hay que tener cuidado y no caer en los facilismos de tirarnos con las muertes por la cabeza", agregó. "Hay una revolución de las hijas que llegó para quedarse. Pasemos a la historia por garantizar derechos, no votemos contra las mujeres. Tenemos que garantizar el derecho humano a la salud pública", le contestó minutos después la legisladora kirchnerista Mayra Mendoza.
"Hay razones de salud pública. Tuvimos tres ministros de Salud, los tres con visiones distintas por pertenecer a gobiernos distintos, y en esto coincidían: la legalización del aborto mejora la atención de salud de las mujeres argentinas", aseveró al instalar la sesión el diputado oficialista Daniel Lipovetzky, quien ha estado a cargo de los debates.
"Más allá de las buenas intenciones, (el proyecto de ley) subvierte un orden biológico, biomédico, jurídico e histórico de la nación", criticó el diputado Horacio Goicoechea, de la Unión Cívica Radical, aliada del gobierno de Mauricio Macri.
Desde el regreso de Argentina a la democracia, en 1983, el proyecto de ley a favor de la despenalización del aborto se presentó siete veces en el Congreso, pero nunca había logrado cruzar la puerta.
Entre abril y mayo, más de 700 oradores a favor y en contra del aborto legal pasaron por el Congreso. Mujeres que relataron su experiencia al abortar, obstetras, genetistas, científicos, psicólogos, ministros, exministros, escritoras, cineastas y famosos expusieron sus argumentos en comisiones parlamentarias.