
Tres personas han resultado heridas la noche de fin de año en un ataque con un cuchillo de cocina en la estación de metro de Victoria, en la ciudad de Manchester, al norte de Inglaterra..
Un individuo de 25 años ha sido detenido y está siendo interrogado por la policía, que en un primer momento lo ha calificado de "incidente crítico" para, horas después, informar de que lo investiga como un posible atentado terrorista. Las fuerzas de seguridad han registrado un domicilio en el norte de la ciudad inglesa. La estación de Victoria ha reabierto al público esta mañana y los trenes circulan con regularidad, aunque con retrasos menores.
Los heridos son un hombre y una mujer de unos 50 años que han sido trasladados a un centro hospitalario con heridas de arma blanca en cara y abdomen. Permanecen ingresados en estado grave, pero su vida no corre peligro. Además, un agente de la policía del transporte británica (BTP, en inglés) ha sido también apuñalado por el atacante, esta vez en el hombro, tras acudir a la escena del crimen. El policía, de 30 años, ha sido dado de alta.
La agresión se produjo a las 21.00 hora local (una hora más en España peninsular) y tuvo lugar en uno de los andenes del suburbano. El individuo, "completamente alterado", esgrimía un "cuchillo de cocina con el mango negro y una hoja de unos 30 centímetros", según ha relatado el productor de la BBC Radio Sam Clack, que se encontraba en el lugar de los hechos.
Clack ha explicado que los agentes de policía rodearon al individuo, lo rociaron con un aerosol de pimienta y "seis o siete se lanzaron sobre él". Tras ser detenido, el asaltante gritó: "Mientras sigáis bombardeando otros países, esta clase de mierda seguirá ocurriendo". Testigos del ataque han relatado a medios británicos que el autor gritó consignas islamistas antes de ser reducido por varios agentes.
Poco después de producirse el suceso, la policía ha señalado que no estaba claro que tuviera un móvil terrorista, por lo que fue declarado como un "incidente crítico". Sin embargo, se informó de que la policía antiterrorista británica se ponía al frente de la investigación.
"Estamos tratando esto como una investigación terrorista", ha explicado a primera hora de la tarde el comisario jefe de la policía de Gran Manchester, Ian Hopkins, en rueda de prensa. "Se han publicado muchas informaciones en la prensa sobre aquello que supuestamente dijo el atacante durante el incidente y por ello quiero dejar claro que estamos abordando esto como una investigación terrorista", ha añadido por su parte el ayudante del jefe de policía Russ Jackson.
"Sin embargo, es importante subrayar que mantenemos la mente abierta sobre los motivos que llevaron a este ataque", ha subrayado Jackson, que ha puntualizado que no hay pruebas que apunten a que hubo más personas involucradas en el incidente.