
Uno de los momentos más añorados para los chicos y adultos es cuando llega la hora de armar el árbol de Navidad. Consiste en una tradición que une las costumbres paganas y cristianas y que coincidió con la festividad de la Inmaculada Concepción.
En esta Provincia como en todo el ámbito argentino se mantiene la tradición de armar el árbol de Navidad cada 8 de diciembre, exactamente 17 días antes de la celebración cristiana más popular.
En la jornada de ayer los católicos riojanos cumplieron al pie de la letra con el armado del tradicional arbolito de Navidad que engalana cada hogar a lo que se sumó todo tipo de adornos y luces multicolores a la espera del nacimiento del Salvador.
En otras partes del mundo, el arbolito se arma el 6 de diciembre que es el día de San Nicolás de Bari, patrono de los niños y a quien se señaló como inspirador del personaje de Santa Claus o Papá Noel. Otros lo arman el día de San Andrés, que es el 30 de noviembre.
Fiesta de la Inmaculada
El mundo cristiano recordó ayer el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, en conmemoración del 8 de diciembre de 1854, en el que el Papa Pío IX publicó el documento “Ineffabilis Deus”, donde se establece que la madre de Jesucristo nació sin pecado original “por privilegio único”.
En la Argentina se realizaron celebraciones en su honor en distintas diócesis como Catamarca, santuarios, parroquias y capillas que la tienen como patrona, pero también en varios templos que no están especialmente puestos bajo esa advocación.
Ayer fue feriado nacional y día de precepto, es decir que los fieles concurrieron a misa, en tanto que muchas comunidades riojanas se sumaron a esta manifestación con procesiones como ocurre en la Parroquia de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Chepes.
La Iglesia conmemoró el dogma de fe que revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir, desde el instante en que María comenzó su vida terrena.