
Pasaron ocho años desde que el trío conformado por Andrea Aventuroso, Javier González y Hulda Estrabou se dispersó por el mismo devenir de sus respectivas carreras. Integraron un proyecto musical que por su calidad y originalidad artística dejó una senda que tuvo continuadores. Pero algo faltaba. La confluencia. Este sábado, a partir de las 22:00, en la sala del Museo Histórico, vuelven a juntarse.
La idea de retomar el trío surgió este año tan espontáneamente como se dio la prolongada pausa. Desde abril empezaron los ensayos y algunas actuaciones juntos en eventos, para nada "oficial". Confluencia fue creado en 2004 con una impronta que llamó la atención y conquistó al público: la fusión de ritmos e instrumentos latinoamericanos. Esto permitió que cada presentación en la provincia, distintos puntos del país y del extranjero hasta donde trascendió fueran una delicada posibilidad de viaje, de ensanchar la experiencia estética.
El proyecto atravesó diferentes etapas y fue pasando por varias integraciones. Durante el 2009, la más permanente, la conformada por Aventuroso, González y Estrabou grabó el disco "Toque de raíz". Después vino la separación. "Fue por una cuestión de tiempos y prioridades de cada uno", contaron en diálogo con EL INDEPENDIENTE. "Con Javier éramos muy jóvenes, veinteañeros, y a esa edad como músico uno busca definirse, evaluar cómo continuar su carrera, sobre todo, pensando que de esto no se puede vivir", explicó.
Aventuroso y González fueron alumnos de Estrabou, reconocida docente en el área de música, quien continuó trabajando por separado con ambos, a veces hasta de forma simultánea. Por su parte, Aventuroso dirige en la actualidad el Coro de Niños de la Provincia y González se desenvuelve como solista y también es docente. "Principalmente lo que nos lleva a estar de nuevo juntos son las ganas", expresó Estrabou. "Amamos el género de la música latinoamericana y, además, entre los tres hay una química que funciona". Muchos los reconocen como impulsores de ese brote y revalorización a nivel local, algo que coincidió con la mirada que venía propagándose en el continente.
Amplitud del ritmo como sello
El trío sabe que ese modo de andar no está vinculado a otro factor que al placer que sienten en las interpretaciones. "No nos autolimitamos y sí nos identificamos haciendo esa música", comentó Aventuroso. "Al principio quizás al público le extrañaba, pero después lo esperaba, quedó instalado como nuestro sello". En el renacer, la novedad en el repertorio está dada por la incorporación de temas propios: por primera vez van a dar a conocer juntos sus composiciones.
Hay temas de raigambre andina, caribeña, tropical y afro: bossa nova, samba, son, chachá, festejo y landó peruanos, cumbia colombiana, sólo por adelantar algunos. También los hay instrumentales y aquellos donde la voz se constituye en instrumento a través melodías sin letra. "Hemos rescatado música de La Rioja con ritmos latinoamericanos y nos hemos atrevido a mezclar y a jugar un poco más", anticiparon, en coherencia con esa trayectoria incómoda entre estructuras.
Más adelante, de apostar a grabar de nuevo, se plantean el uso de las plataformas de internet, más que el disco físico, para ir con los tiempos y las posibilidades que el mercado ofrece a las proyectos independientes. No obstante, nada reemplaza al cara a cara con la gente: "eso es genial, a los tres nos gusta compartir lo que hacemos y por eso funcionamos, pero a veces, los mismos temas terminan de cerrarse en el escenario, a través de la energía que transmite la conexión con el público, algo que no puede preverse en los ensayos", manifestaron.
En la presentación de este sábado los acompañarán como invitados Nahuel Minué Trío y Ulises Quintero, entre otros. "Estamos muy ansiosos por reencontrarnos con el público y mostrar esta propuesta, que es también un nuevo inicio", resaltaron, en esencia entusiastas e infatigables, como si el tiempo nada pudiera.