
Luego de la reunión mantenida en Paraguay con los presidentes de River y Boca, el organismo confirmó que la final de la Copa se jugará fuera de Argentina. Aún resta definir si será el sábado 8 o el domingo 9..
"No hay lugar para los violentos. Si estamos pensando en que queremos algo mejor, todos tenemos que colaborar", aseguró Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, apenas finalizada la reunión con Rodolfo D'Onofrio y Daniel Angelici.
"Resulta prudente que al final no se juegue en Argentina", confirmó también Domínguez, ratificando que el encuentro sí se jugará (pese al pedido de Boca) y que será fuera del país.