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La familia es la matriz de formación de los niños

Mabel Deambrogio, médica pediatra, especialista en adolescencia, referente del Hospital de la Madre y el Niño en abuso y maltrato, disertó desde la perspectiva de la salud sobre la implementación de la ESI en la Provincia y destacó el rol fundamental de la familia en el proceso de crecimiento y desarrollo de los niños.



En una mesa interdisciplinaria organizada por el Frente Riojano de Organización Popular (FROP) se desarrolló este miércoles una charla – debate donde se abordó una temática tan sensible, en este momento, como lo es la Educación Sexual Integral.

A su turno, la profesional médica expresó que “la ESI es considerada como una herramienta para la adquisición de competencia y autonomía, desde la medicina siempre se aportó la visión biológica de la educación sexual dentro de las escuelas, por ejemplo brindando el conocimiento de cómo es el cuerpo humano, cómo funciona, entre otros temas” sostuvo.

En la actualidad el enfoque desde la salud es más integral, y tiene que ver con todos los cambios sociales y económico que sucedieron, “y desde ese punto de vista yo creo que es importante que aclaremos algunas situaciones: primero es que el sexo no es igual a género, el sexo está determinado por lo genético, es decir, soy xy o xx y por lo tanto soy varón o mujer, biológicamente y cromosómicamente hablando, o si tengo una alteración cromosómica y puede devenir en un intersexo, un sexo fenotípico”.

Por ejemplo “una patología llamada Síndrome de Morris que es una anomalía cromosómica la cual se relaciona con el desarrollo sexual de la persona que nace con el sexo masculino pero sus órganos sexuales externos son femeninos o ambiguos, eso es sexo hormonal, está determinado de acuerdo a cómo influyen las hormonas en el cuerpo” detalló la médica.

En cambio “género es una cosa bastante distinta, es un determinante sociocultural ya que es una serie de expectativas y prácticas que se dan a la situación de si soy hombre o mujer, cómo debo comportarme, cómo debo ser, y es ahí donde encontramos que hay un género femenino, masculino, trasgénero. Y lo que la ESI promueve es la tolerancia  ante lo cultural,  lo étnico y ante la sexualidad de cada uno”.

Aclaró que la “sexualidad no es solamente relaciones sexuales, sino que tiene que ver con el desarrollo personal de cada uno, y también de cómo me paro delante de los demás como persona y de mí mismo”, no es simple, es mucho más abarcativo porque atraviesa toda la vida.

Destacó el trabajo de la ESI ya que “plantea acertadamente el abordaje de las emociones, sentimientos y situaciones porque eso es lo que desarrolla la sexualidad propia y la de los demás. Desde los dos y hasta los cinco años un niño adquiere la capacidad de distinguir que existen dos sexo y que somos distintos los hombres y las mujeres, y tiene actitudes de curiosidad autoconocimiento y es por eso muy importante que en esa etapa se pueda trabajar como eje el funcionamiento del cuerpo, qué es la intimidad, el respeto hacia el propio cuerpo y los demás y la noción de que el cuerpo es propio y no debe ser tocado por otros, si no es en función de higienizarlo o curarlo”.

En ese sentido, el trabajo desde el jardín y los primeros años de escolarización de los chicos es importante para detectar situaciones de maltrato y abuso “que le arruinan la vida a los niños y le alteran el desarrollo” señaló la profesional.

Hoy los tipos de familias han cambiado, están las tradicionales, monoparentales, homoparental, mixtas, ensambladas, adoptivas, entre otras “y cualquier tipo de familia son matriz de formación de los niños y es importante que puedan haber parámetros básicos que permitan el crecimiento, porque crecemos y nos desarrollamos en relación a otros. Es importante que se tengan respeto, porque eso le crea seguridad al niño y permite su desarrollo, ni papá ni mamá crean que la relación del niño es solo con uno, porque tiene que ser de todos los integrantes de la familia, porque no los ponemos en una situación de seguridad, expresó.

“Es verdad que muchas veces no responden a características de otras familias, pero es muy importante que puedan bajar normas, amor y cariño eso hace que el niño crezca en forma normal, independientemente de quien los crie” finalizó.