
La integrante del equipo jurisdiccional de Educación Sexual Integral (ESI), dependiente de la Dirección de Planeamiento e Innovación Educativa del Ministerio de Educación, Claudia Cabrera, explicó en diálogo con El Independiente los objetivos de la ESI y los principales inconvenientes para su exitosa implementación, a 12 años de vigencia de la ley en el país..
Cabrera quien se desempeña desde el 2013 en el equipo provincial de ESI, con anterioridad trabajó en la línea de educación sexual, en el marco del programa Crecer Sano, en las escuelas primarias, dijo que “la Educación Sexual Integral (ESI) es una herramienta pedagógica institucional”.
La especialista explicó que “brindar ESI determina una obligación de todos quienes formamos parte del Estado porque implica garantizar un derecho que es el que tienen todos los chicos y chicas de recibir educación sexual concibiendo la sexualidad como una dimensión del ser humano, que incluyen dimensiones relacionadas con lo biológico y afectivo, con lo social, los valores, la ética y la religión”. Precisó que “desde ese lugar la educación sexual se posiciona especialmente desde un enfoque de derecho y de género”.
Asimismo, Cabrera señaló que desde el enfoque de derecho significa concebir a chicos y chicas como sujetos de derecho y por lo tanto la obligación de los adultos de poder brindarla. En tanto, que desde un enfoque de género significa que se promueve desde la educación sexual integral, en el marco de las escuelas, la igualdad de oportunidades para todos y todas, agregó.
La ley nacional de ESI N° 26150, fue sancionada en el 2006, y no ha sufrido modificaciones, desde que está en vigencia y establece un aval respecto a las acciones que se realizan en todos los niveles del sistema educativo con respecto a la educación sexual.
Cabrera dijo que “se avanzó mucho respecto del proceso de implementación, por supuesto que cada nivel se ha ido apropiando de una manera distinta y en tiempos distintos”. Precisó que “se ha capacitado a casi 2 mil docentes de todos los niveles y modalidades, como así también todas las escuelas de la provincia tienen material bibliográfico de Educación Sexual Integral”.
Los obstáculos
No obstante, la especialista sostuvo que “si uno tuviese que pensar en las debilidades y obstáculos que tenemos a la hora de este proceso de implementación, sin dudas, que son las resistencias, los posicionamientos conservadores con cierta rigidez, con respecto a lo que plantea la educación sexual, desde el enfoque de derecho y de género”.
En tanto, consideró que “esos posicionamiento son normales ya que se entiende que no todos hemos recibido la misma educación sexual, por lo tanto las temáticas que incluyen la ESI, nos atraviesa de manera distinta, y son posicionamiento que merecen el respeto, ser reconocido y abordado”.
Seguidamente aclaró que “la ley es clara en ese aspecto y estipula que convoca a la familia y le da un lugar privilegiado respecto de la implementación de la ESI, también como garante de derecho, por lo tanto es muy importante que la comunidad tenga la tranquilidad que la ESI no los deja afuera, sino que los hace parte de este proceso de implementación, la familia tiene que sentirse participe activo de toda las acciones que llevan a cabo las escuelas respecto de la Educación Sexual Integral”.
Para Cabrera “es muy importante que la familia se involucre, no solamente comprometerse desde los normativo institucional sino involucrarse en cada una de las acciones porque eso les va dar la tranquilidad de cuáles son los abordajes que le da la escuela a la educación sexual y a todos los contenidos que se abordan en el marco de la ESI”.
En ese sentido, precisó que los contenidos en la ESI están organizado por ejes y cada eje con su contenido están adecuados a las edades y los distintos niveles del sistema educativo por lo tanto ese consenso al cual se llegó entre todos los sectores del estado, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, los distintos credos, de cual iba a ser el piso común de contenido de educación sexual, que es justamente lo que hoy estamos fortaleciendo dentro de las escuelas”.
Al momento de hablar sobre cómo se presenta la participación de la familia en la aplicación de la ESI, la profesional explicó que se lo visualiza en la participación que la escuela genera para sensibilizar e informar respecto de este proceso de implementación, espacios como talleres, reuniones informativas, charlas debates, que los lleva a tener un acompañamiento y seguimiento de lo pedagógico. “Para la familia tiene ver con instalar en los chicos y chicas herramientas de autonomía y que les pueda posibilitar generar conductas de autocuidado y de heterocuidado que los ayude más en la adolescencia a construir un proyecto de vida que tenga que ver con decisiones responsables y consientes”, agregó.
Cabrera aclaró que “esto no tiene que ver con una imposición con un lugar que pretendemos ganar dejando lo importante y el lugar primordial que tiene la familia en este aspecto”. Consideró que “la provincia tiene una fuerte impronta religiosa, tenemos familias diversas que no se pueden omitir, ni desconocer y hoy nos encontramos en las escuelas y es por eso que esta diversidad que hoy nos plantea la ESI tiene que ver con reconocer lo diverso con lo que convivimos día a día, es aprender a respetar la diversidad con la que convivimos todos los días”.
A 12 años de la sanción de la ESI, Cabrera consideró que lo que “falta es sensibilizar más, hacer circular mas la palabra entre los adultos para que podamos decir lo que sentimos y pensamos respecto a las distintas temáticas que incluye la ESI”.
En ese contexto, agregó que “falta tiempo porque somos una provincia todavía con fuerte prejuicios, posicionamientos, e impronta religiosa, falta mayor involucramiento y reconocimiento de los chicos y chicas como sujetos de derecho, y reconocernos nosotros los adultos como garantes de esos derechos”.
Para finalizar dijo que “eso es algo muy importante que no solo le compete a la escuela, sino también a la familia y a quienes formamos parte del Estado, no es solo obligación de la escuela, es un trabajo y mirada de la cual toda la sociedad tiene que estar involucrado”.