
La estructura de la organización fue detenida después de procedimientos de la policía y las agencias de seguridad, que comenzaron en 2016 y continuaron hasta fines de septiembre de este año.
Según fuentes policiales colombianas y agencias estadounidenses, la investigación demandó más de dos años y culminó con la detención 32 personas, algunas de ellas funcionarios que facilitaban los ilícitos y colaboraban con la organización delictiva en el ingreso de personas procedentes de Asia y África a Colombia, a quienes luego otorgaban cédulas y pasaportes falsos con los que intentaban ingresar a EEUU y se desplazaban por otros países latinoamericanos.
La estructura de la organización fue detenida después de procedimientos de la policía y las agencias de seguridad, que comenzaron en 2016 y continuaron hasta fines de septiembre de 2018.
La pista que abrió la investigación se originó con la captura de un ciudadano colombiano de origen árabe islámico en los EEUU. El apresado, de nombre Azam Al-Rifai, fue detenido en diciembre de 2016 por autoridades migratorias estadounidenses convirtiéndose en el personaje principal a partir del cual se identificaron a los primeros seis integrantes de la red que, presuntamente, proveía a personas originarias de Oriente Medio de los documentos que se requieren para disponer de la ciudadanía colombiana.
Esas seis personas ingresaron en América Latina debido a gestiones de Al-Rifai ante funcionarios de dos gobernaciones colombianas. El detenido tenía en su poder su pasaporte colombiano, pero algunas dificultades para comunicarse en idioma español. Tal situación disparó las alertas de los agentes estadounidenses, que procedieron a registrarlo cuando trataba de ingresar a EEUU.