
El ultraderechista no asistió al evento por recomendación médica. Sin embargo, en el mismo horario le concedió una entrevista a otro canal de televisión..
Los candidatos a las elecciones presidenciales del domingo en Brasil aprovecharon el último debate en televisión para criticar la actual polarización que divide al país entre el socialista Fernando Haddad y el ultraderechista Jair Bolsonaro, cuya ausencia en la cita fue duramente criticada.
En su última oportunidad para exponer sus propuestas en televisión, ya que no pueden seguir haciendo campaña en los medios, y en el tradicional debate del canal de mayor audiencia en Brasil, que ha sido decisivo en anteriores elecciones, los candidatos instaron a los electores a no votar motivados por el odio.
La más clara en exponer la radicalización fue la ecologista Marina Silva, tercera candidata más votada en las dos últimas elecciones presidenciales, y quien afirmó que la mitad de los electores quiere votar por odio a Bolsonaro y la otra mitad por odio al Partido de los Trabajadores (PT), la formación de Haddad.
"Si permanece ese ambiente de miedo a Bolsonaro, de miedo a Haddad, de rabia de uno u otro, Brasil vivirá los próximos cuatro años una situación de completa inestabilidad económica, política y social", afirmó la ecologista.
La mayoría de los siete candidatos que participaron en el debate se refirió a la radicalización que divide al país entre Bolsonaro, que lidera los sondeos con el 35 % del favoritismo y no acudió al debate debido a que se recupera de la cuchillada que sufrió en septiembre, y Haddad, el ahijado político del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y que lo escolta con el 22 %.
Según las encuestas, el ultraderechista y el socialista serán los dos más votados el domingo, pero, como ninguno conseguirá más de la mitad de los votos, tendrán que medirse en una segunda vuelta, en la que están técnicamente empatados en intención de voto.