
Jorge Torres, conocido en nuestro medio como Cacho, desde muy joven captura imágenes de distintos hechos que son reflejados en El Independiente. Hoy con 23 años de trabajo en el mundo de la fotografía recuerda al Negro Ávila a quien pudo conocer..
A los 51 años “Cacho” contó en una entrevista con El Independiente Digital que llegó “al diario de casualidad, sabía que necesitaban gente, en ese momento había tres fotógrafos y me solían llamar para cubrir algunos eventos o solo por los fines de semana. Luego cuando vieron la necesidad de poner más gente, me llamaron por la mañana a trabajar. Cuando falleció el Negro Ávila ahí quedé horario completo, por lo que tuve que renunciar a mi trabajo anterior que era un laboratorio fotográfico”.
Desde muy joven Cacho trabajó en el laboratorio fotográfico lugar donde aprendió mucho, luego como fotógrafo del diario comenzó un camino nuevo que le interesaba bastante transitar. En ese tiempo “era muy apasionante el trabajo, comencé a hacer el revelado de fotografía a mano, todo un desafío hacer ese tipo de trabajo, empecé imprimiendo primero luego a revelar los negativos, las películas, y después hacia las dos cosas, es muy lindo y apasionante las cosas que se vivieron en esa época. Hoy está todo tan simplificado con las cámaras digitales, pero pese a todo siempre me estoy actualizando, sobre todo cuando fue el paso de lo analógico a lo digital que fue el día y la noche”.
Disfruto del fotoperiodismo es lo que más me gusta, siempre digo que el fotógrafo tiene que estar en coordinación con el periodista es fundamental el diálogo, siempre tratamos de reflejar lo mejor en cada foto, soy un convencido de que tiene que existir el dialogo para un buen trabajo, en la actualidad es escaso por los tiempos que se manejan pero con el tiempo uno conoce al periodista y sabe lo que quiere.
Al recordar al Negro Ávila dijo “lo conocí pero no pude aprovecharlo porque cuando él estaba en el diario yo trabajaba pocas horas”.
Amigo de todos y conocido por todos “Cacho” reflexiona sobre su aprendizaje y no solo en el mundo de la fotografía sino con los periodistas que conoció y con los que trabaja diariamente.
Apasionado de lo fotos de hechos policiales y judiciales dijo que “son momentos que me mantiene atento, creo que el juicio que se llevó a cabo en Tucumán por Marita Verón marcó un antes y un después en mi profesión, conocí periodistas y fotógrafos de otras provincias y de medios importantísimos, como también me pasó acá en la provincia con el juicio de Monseñor Enrique Angelelli del cual también pude participar”.