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¿Quien fue Joaquín Víctor González?

González nació en Nonogasta, departamento Chilecito, el 6 de marzo de 1863. Cursó sus estudios secundarios en Córdoba. Allí se inició en el periodismo y la literatura, cuando apenas contaba con 19 años..



Dos años después dictó cátedras de Historia, Geografía y Francés en la Escuela Normal de Maestras de Córdoba, mientras sigue estudiando en la Universidad de San Carlos, donde se recibe de doctor en Jurisprudencia a los 23 años. 
A esa misma edad es elegido diputado por La Rioja. Escribe a los 25 años “La Tradición Nacional” y poco después “Mis Montañas”. A los 26 años siendo gobernador de La Rioja siguiendo con su fructífera vida, ingresó en el diario La Prensa como periodista. 
Llegó al Congreso Nacional en cuatro ocasiones, siendo nombrado ministro del Interior en 1901. Ingresó como docente universitario, inaugurando la primera cátedra de Legislación de Minas, creada por ley dentro del plan de estudios de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Resultó así el fundador de la cátedra y la única autoridad en la materia, por ser sencillamente el autor del único libro de texto sobre minas hasta ese momento. 
Proyectó dos años más tarde las Reformas del Código de Minería, convertidas en ley con posterioridad. Es nombrado ministro de Justicia e Instrucción Pública en 1904 y fundó la Universidad Nacional de La Plata en 1905. En 1907 fue elegido senador nacional y siguiendo con su producción escrita publicó: “Manual de la Constitución Nacional”, “Patria”, “Historias”, “Enseñanza obligatoria”, “Legislación de Minas”, “Debates constitucionales”, “Los tratados de la Paz”, “Proyecto de la Ley Nacional de Trabajo”, “Educación y gobierno”, “La Universidad Nacional de La Plata”, “Política espiritual”, “El Juicio del Siglo”, “Bronce y Lienzo”, “Fábulas nativas”, “Cien poemas de Kabir”, “Hombres e ideas educadoras”, “El Senado Nacional”, “Patria y Democracia”, etc.
Su multifacética producción literaria contiene páginas señeras, de honda serenidad y belleza. Su claro pensamiento rector, su riqueza de imágenes, sus profundas meditaciones, sus notables descripciones, sus aplicaciones en obras intelectuales  muestran un escritor de fundamentos.
En su inagotable labor pasó a ser redactor de “La Nación” y catedrático fundador de Derecho Constitucional y de Derecho Internacional e Historia Diplomática, en La Plata.
Proyectó el Código de Trabajo que pone al país a la altura de las nuevas tendencias de la época, y aún cuando no llega a sancionarse en bloque sirve como base para la elaboración de las primeras leyes obreras de nuestro país, revelando en sus ideas una comprensión moderna de los problemas sociales: días de descanso, reglamentación del trabajo de menores, del contrato de trabajo, el salario de la moneda nacional, seguro contra accidentes de trabajo, el trabajo de los indios, la Junta Nacional de Trabajo que dio origen al Ministerio de Trabajo.
El Código de J. V. González fue la matriz fecunda de la legislación obrera. Trabajó por el bienestar de los obreros; surgieron las siguientes leyes: Descanso dominical, ley 4.661, del Trabajo de Mujeres y Niños, Accidentes de Trabajo, ley 9.688 y 9.148.
En 1887, en el artículo 53 de su proyecto de Constitución para La Rioja, al referirse al voto, propuso:  “Será secreto y depositado en la urna envuelto o doblado, de modo que no se pueda leer lo que contiene...” El 27 de agosto de 1902, siendo ministro, proyectó el artículo 84 de la ley de elección que decía: “El voto es secreto e inviolable, será depositado personalmente por el elector...”.
La polifacética personalidad de J. V. González hizo que lleve a cabo también la traducción de los Rubáiyat de Omar Khayyam (obra maestra que se refiere a la brevedad de la vida y lo efímero de los placeres) y se transforme en traductor del inglés al español de Rabindranath Tagore en “Cien Poemas de Kabir”.
Formó parte con Mitre, Pellegrini, Obligado y otros destacados intelectuales, de la mesa de primeros académicos, apenas fundada la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires. Fue presidente de la Universidad Nacional de La Plata durante 12 años consecutivos, en los que dedicó sus mayores desvelos de intelectual y patriota insigne.
Joaquín V. González falleció el 21 de diciembre de 1923, sus restos reposan, en Chilecito, enmarcados en la incomparable belleza del paisaje de su tierra natal.
La totalidad de su vasta obra fue recogida en una edición sancionada por Ley del Congreso Nacional de 1934, a propuesta de la Universidad Nacional de La Plata y consta de 55 títulos clasificados en: Jurídicos; Políticos; Educativos y Literarios; y reunidos en 25 tomos.