Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Barcos británicos y franceses se enfrentaron en el Canal de la Mancha

La rivalidad entre los barcos pesqueros en la zona de la bahía del Sena, en el Canal de la Mancha, alcanzó un pico de tensión entre París y Londres. Ocurrieron ataques virulentos entre al menos 40 pesqueros franceses y cinco británicos..



Barcos británicos y franceses se enfrentaron por la pesca de vieiras, moluscos bivalvos, la madrugada de ayer en el Canal de la Mancha. Al menos 40 barcos franceses atacaron a otros cinco barcos británicos, a la vez que tiraron piedras, bombas de humo y chocaron las embarcaciones. La contienda, que sucedió en aguas francesas a unos 15 millas de la costa de Normandía, no dejó heridos graves, sin embargo varios barcos británicos quedaron dañados por el fuego de las bombas. “Los franceses se pusieron en contacto con los británicos para que dejaran de funcionar y se enfrentaron entre ellos. Aparentemente hubo lanzamiento de piedras, pero no heridos”, dijo el jefe de pesca de Normandía, Dimitri Rogoff.

Según informó el diario The Guardian, incidentes similares a estos vienen ocurriendo a lo largo de los últimos 15 años, en el marco de la llamada guerra de vieiras de Bahía del Sena. Los terrenos de vieiras, que están entre los más ricos del mundo, y que son dragados por embarcaciones del Reino Unido se venden principalmente al mercado continental. Según la política pesquera, los barcos británicos tienen derecho a extraer vieiras hasta 12 millas de la costa francesa. Los pescadores franceses cuestionaron que algunos barcos británicos pescaron dentro del límite de las 12 millas francesas. También alegaron que los británicos violaron una ley impuesta hace 15 años por las autoridades francesas que prohíbe la extracción de vieiras durante la temporada de verano (15 de mayo al 1 de octubre).

Sin embargo, los ingleses alegaron que esa veda no existe porque su gobierno nunca la aplicó y porque en el transcurso de este año no hablaron sobre estos acuerdos. Por su parte los franceses denunciaron también que, a los pequeños barcos británicos que venían de Newlyn y Brixham, se le sumaron grandes embarcaciones de Escocia. De manera que uno de los barcos atacados la noche del martes fue el Honeybourne III de Peterhead, un buque escocés perteneciente a una compañía canadiense. Además agregaron que, los barcos grandes con elementos más pesado para el dragado, son capaces de aspirar suficientes vieiras en un día para mantener a los pescadores locales trabajando durante un mes, por lo que con un día en alta mar es suficiente. También denunciaron que los británicos tratan al mar como un campo de arado, según informó el medio británico.