
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este domingo el estado de emergencia en el estado, donde ya hay 38.000 evacuados..
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este domingo el estado de emergencia en California y ordenó que el Gobierno federal preste asistencia adicional debido al incendio que desde el 23 de julio afecta a la región y que ha obligado a las autoridades a evacuar a cerca de 38.000 personas.
Mediante esta directriz, Trump autorizó al Departamento de Seguridad Nacional y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a "coordinar todos los esfuerzos en las tareas de socorro", informó la Casa Blanca mediante un comunicado.
El número de fallecidos a causa del incendio forestal que se propaga con rapidez en el norte de California aumentó a cinco al confirmarse el deceso de dos niños pequeños y su bisabuela.
Los tres se hallaban entre más de una decena de personas reportadas desaparecidas después que el feroz incendio avivado por los vientos tomó por sorpresa a los habitantes de la región y arrasó con varios vecindarios.
El jefe policial del condado Shasta, Tom Bosenko, dijo que espera hallar con vida a varias de esas personas. Los agentes han acudido a las viviendas de varios de los desaparecidos y han detectado que sus autos no están, un fuerte indicio de que lograron huir.
Por su parte, las autoridades han ordenado evacuaciones en el condado Napa, famoso por sus viñedos.
El fuego, iniciado el lunes por un vehículo en una zona de colinas forestales, se extendió a 328 kilómetros cuadrados (127 millas cuadradas). Avanzó por el suroeste de Redding, la ciudad más grande de la región, y se dirigió a las pequeñas comunidades de Ono, Igo y Gas Point, donde las altas temperaturas, los vientos y las condiciones secas complicaron las tareas para combatirlo.
Ahora es el incendio más grande entre los que continúan afectando California.