Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

Seguidores de Ortega irrumpen en una basílica y atacan a obispos en Nicaragua

En un claro episodio del recrudecimiento de la crisis en Nicaragua, que ya lleva casi tres meses, centenares de seguidores del gobierno de Daniel Ortega y paramilitares agredieron ayer altos dignatarios de la Iglesia Católica en la ciudad de Diriamba, en el sudoeste del país..



Los seguidores del gobierno irrumpieron violentamente en la Basílica de San Sebastián, en Diriamba, donde los eclesiásticos habían llegado a apoyar a un grupo de manifestantes que se atrincheraron anteayer ante el asedio de las fuerzas oficialistas. Un obispo resultó herido, según informó el canal 15.

"No queremos más tranques [piquetes] de vías", "asesinos", "mentirosos", "hijos de puta", gritaron los partidarios del gobierno a la comitiva de religiosos, encabezada por el cardenal Leopoldo Brenes y el nuncio Stanislaw Waldemar Sommertag, cuando llegaron a Diriamba.

Los obispos realizaron la visita luego de que por lo menos 14 personas murieron anteayer en un violento ataque de la fuerza antimotines y de paramilitares en las ciudades de Diriamba y Jinotepe, en el departamento de Carazo.

El nuncio, el cardenal y los obispos llegaron en caravana desde Managua para ayudar a liberar a las personas retenidas en la basílica, entre ellas, médicos voluntarios que estaban atrapados desde el domingo en la iglesia tras la violenta incursión.

Los religiosos fueron rodeados por partidarios del gobierno al llegar al templo, en cuyos alrededores había decenas de paramilitares.

"No tenemos ningún arma, el arma aquí es la oración, ellos estaban atacando desde afuera", dijo un miembro de cuerpo médico que estaba dentro de la basílica, vestido con un ambo y con el rostro cubierto con una camisa.

Cuando los sacerdotes lograron abrirse paso entre la multitud para entrar a la iglesia fueron agredidos físicamente por los paramilitares y turbas sandinistas.

Entre las víctimas de la agresión están el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, así como periodistas nacionales y extranjeros que cubrían la visita.

Báez dijo que lo que está sufriendo el pueblo es mucho "más grave" de lo que a él le pasó y reiteró que el llamado de la Iglesia es a "un alto a la violencia".