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Proponen centros europeos de migrantes

Los 28 líderes europeos se reunieron ayer y hoy en medio de fuertes discrepancias en torno a los refugiados. Italia y los países de Europa del Este, gobernados por la ultraderecha, abogan por el blindaje de las fronteras..



Mientras que desde el nuevo gobierno ultraderechista italiano se clama por el cierre de fronteras y la expulsión del mayor número posible de refugiados y desde Europa del Este –Hungría, Eslovaquia, República Checa y Polonia– se niega la colaboración con sus vecinos del sur para recibir a los migrantes, Pedro Sánchez llevó a Bruselas la intención de desarrollar una “política migratoria común basada en la solidaridad, en el respeto a los Derechos Humanos, en los seres humanos que tienen que huir de su país en busca de un futuro mejor”, tal como lo expresó esta semana tras su encuentro con el jefe de Estado francés. Después de haber ofrecido el Puerto de Valencia para el atraque del barco Aquarius con 630 personas rescatadas de las costas de Libia, el presidente socialista cobró un papel significativo en un área en la que su antecesor, Mariano Rajoy, había destacado por, entre otras cosas, ordenar las llamadas “devoluciones en caliente”, expulsiones inmediatas de aquellos que cruzaban ilegalmente las fronteras de España con Marruecos.

El presidente socialista empezó su camino hacia Bruselas una semana atrás, cuando visitó a su homólogo francés, Emmanuel Macron. Luego acudió a una cumbre informal entre 16 Estados miembro de la UE que también se celebró en la capital belga para hablar de migración y, finalmente, el pasado martes se reunió en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel. De todos los encuentros Sánchez salió contento, confiado en que una postura conjunta sobre la recepción de refugiados es posible y que sus propuestas consensuadas con Francia y Alemania podrán sobreponerse a las del “otro bloque”, formado por los países del Este –y ahora también Italia– a favor del endurecimiento de la política fronteriza.

De Angela Merkel, el mandatario español obtuvo su voluntad de darle mayor liderazgo a países que, como el suyo, tienen una relación más estrecha con países de tránsito para buscar acuerdos bilaterales en materia migratoria. España podría así representar a la UE en las negociaciones con Marruecos- desde donde, por ejemplo, solo en el fin de semana cruzaron 830 personas en 38 embarcaciones- y otros países directamente implicados como Italia y Grecia con otros puntos claves de Africa como Senegal o Argelia. “La responsabilidad se puede repartir entre líderes europeos, de tal forma que cada socio miembro hable con uno o dos países de origen”, explicó Merkel durante la rueda de prensa posterior al encuentro con Sánchez.

La ayuda, en cualquier caso, es mutua.

Sánchez salió al paso de las críticas y matizó que la propuesta de Macron “está en pañales” y solo se refiere a la creación de “puertos seguros” para quienes llegan a Europa en situación de emergencia, como sucedió con el buque Aquarius y esta semana con el barco Lifeline, cuyos pasajeros tuvieron que esperar seis días en el mar hasta que el gobierno de Malta les permitió atracar. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, el del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, ayer se mostraron sin embargo partidarios de una opción más tajante, que las “plataformas de desembarco” se sitúen directamente fuera del territorio europeo y desde ahí se decida de antemano quién tiene derecho a entrar a “la tierra prometida”.