
Se trata de la primera planta nuclear que flota en el mar. Akademik Lomonosov, que navega lentamente por el Mar Báltico, es un buque atómico de Rusia que será remolcado durante un año, en una travesía que terminará frente a las costas de la ciudad de Pevek, en el este del país..
La planta, que cuenta con dos reactores nucleares de 35 MW cada uno (similares a los que utilizan los rompehielos rusos), tiene un casco que pesa 21.500 toneladas.
Con 144 metros de largo y 30 de ancho, posee la capacidad de satisfacer las necesidades energéticas de 100.000 personas, además de cordones industriales y plataformas petrolíferas, según la empresa a cargo del proyecto, la estatal Rosatom.
Grupos ambientalistas han bautizado al reactor como el "Chernobyl flotante" o el "Titanic nuclear", porque aseguran que es extremadamente peligroso que una embarcación de ese tipo esté expuesta a los vientos y al oleaje del Ártico.
"Es alarmante que existan reactores nucleares moviéndose alrededor del Océano Ártico", dijo Jan Haverkamp, experto nuclear de la ONG ambientalista Greenpeace.
También han expresado su preocupación países vecinos que están en el recorrido del buque -como Suecia, Dinamarca y Noruega- porque el reactor pasará muy cerca de sus costas.
Rosatom ha respondido que la planta tiene "un gran margen de seguridad" y que es "invencible frente a tsunamis y desastres naturales".
"La unidad flotante cumple con todos los requerimientos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y no constituye ninguna amenaza para el medioambiente", dijo la empresa en un comunicado.
Una nueva aventura atómica
Rusia tiene previsto construir al menos cinco reactores atómicos flotantes en los próximos años en las penínsulas de Kola, de Yamal, de Taymiyr, de Kamchatka (en la zona de Vilyuchinsk) y en la región de Yakutia.